San Luis Potosí, SLP.- A unas semanas de concluir el ciclo escolar para estudiantes de nivel básico y medio superior, también llega una de las temporadas que históricamente ha representado un respiro emocional para miles de alumnos, pero una preocupación económica para madres y padres de familia, las graduaciones.
Durante años, el cierre escolar en jardines de niños, primarias y secundarias estuvo acompañado de gastos que para muchas familias significaban un fuerte golpe al bolsillo. Vestidos, trajes, sesiones fotográficas, paquetes de graduación, convivios, decoración, renta de espacios y cuotas para ceremonias llegaron a convertirse en motivos constantes de inconformidad y denuncias por parte de padres de familia que acusaban cobros obligatorios o incluso la retención de documentos escolares por falta de pago.
En San Luis Potosí, de manera aproximada, una familia podía destinar entre mil 500 y hasta más de 8 mil pesos por estudiante durante la temporada de graduaciones, dependiendo del nivel educativo y el tipo de celebración organizada.
En un preescolar, el gasto promedio podía ir desde mil 500 hasta 3 mil pesos considerando vestimenta, fotografías y convivencia; en primaria la cifra podía elevarse entre 2 mil y 5 mil pesos, mientras que en secundaria los costos podían superar fácilmente los 6 mil o incluso 8 mil pesos al sumar traje o vestido, maquillaje, calzado, fiesta y otros gastos adicionales.
Sin embargo, este año el panorama parece ser distinto en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez.
La directora de Educación y Acción Cívica municipal, la ingeniera Velia Guadalupe Castro Granja, señaló que hasta el momento no han recibido reportes relacionados con presiones económicas hacia padres de familia o irregularidades durante el cierre del ciclo escolar.
“Hasta ahorita no tenemos ningún reporte, hemos tenido contacto con las escuelas y ya no se obliga a ningún padre de familia; los eventos de graduación ya son organizados por una organización de padres de familia, ya no incumbe a las escuelas”, señaló la ingeniera Velia Granja.
Explicó que actualmente la organización de este tipo de celebraciones queda fuera de las responsabilidades directas de los planteles educativos y pasa a ser una decisión colectiva entre los propios padres.
“Ya depende de la organización y coordinación de los padres de familia y en esa parte los directivos ya no se involucran”, señaló la funcionaria.
Aunque las ceremonias de graduación siguen siendo uno de los momentos más esperados para estudiantes y familias, el cambio en la organización de estos eventos podría estar reduciendo conflictos que durante años fueron frecuentes al cierre de cada ciclo escolar.