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SLP, foco rojo de contaminación por Plomo

La exposición al plomo durante la infancia puede generar afectaciones neurológicas y dificultades de aprendizaje a largo plazo.

San Luis Potosí se ubicó en el tercer lugar entre las poblaciones infantiles monitoreadas con mayor exposición al plomo, de acuerdo con un estudio realizado por la Secretaría de Salud federal. Sin embargo, la investigación no logró identificar con claridad todas las fuentes responsables de la presencia de este metal en la sangre de los menores.   Así lo señaló Fernando Díaz-Barriga Martínez, investigador y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), quien explicó que el hallazgo pone de manifiesto la necesidad de profundizar en las investigaciones para determinar de dónde proviene la contaminación.   Cifras oficiales: 4 de cada 10 niños potosinos intoxicados Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua (Ensanut) 2022-2024, publicada a finales de 2025, 37.4% de los niños de 1 a 4 años en San Luis Potosí tienen niveles de plomo en sangre considerados intoxicación por la NOM-199-SSA1-2000. Esto significa que cuatro de cada diez menores en ese rango de edad están afectados.    A nivel nacional, 1.2 millones de niñas y niños de entre uno y cuatro años presentan intoxicación por plomo, lo que equivale al 15.8% del total. Si se extrapola a adolescentes, la cifra sube a 3.3 millones de menores. Los estados con mayor prevalencia son Puebla con 46.6%, San Luis Potosí con 37.4% y Tlaxcala con 35.6%. Para comparar: en Estados Unidos la prevalencia es de 2.5% en menores de cinco años.   El barro vidriado: una de las principales fuentes de exposición Díaz-Barriga Martínez indicó que una de las fuentes de exposición más importantes detectadas en el estudio es el uso de barro vidriado, material ampliamente utilizado en el país para la preparación de alimentos y bebidas. Explicó que el brillo característico de estas ollas y recipientes contiene plomo y que, al cocinar en ellos, el metal puede migrar a los alimentos. En el centro y sur de México, esta fuente explica el 48% de los casos de intoxicación. A nivel nacional, 31% de quienes usan loza vidriada con plomo tiene intoxicación. La exposición constante mediante el consumo de estos productos puede derivar en niveles elevados de plomo en la población.   Sitios con contaminación histórica en San Luis Potosí   Además del barro vidriado, en San Luis Potosí existen zonas con contaminación por actividad metalúrgica y minera que han sido estudiadas por años. En la zona metalúrgica Morales, en la capital potosina, se han registrado concentraciones de plomo en polvo exterior de 62 a 5,187 mg/kg, cuando el límite para suelo residencial es de 400 mg/kg. En sangre de niños se han detectado niveles máximos de 31 µg/dL.   En Cedral, zona de jales mineros dentro del área urbana, los niños han registrado hasta 22 µg/dL de plomo en sangre. En Villa de la Paz–Matehuala, desde 1997 se encontró que los niños menores de siete años superan el límite permisible de 10 µg/dL. La principal ruta de exposición es la ingesta de suelo contaminado con plomo y arsénico.   ¿La antigua planta de cobre y zinc sigue representando un riesgo? Respecto a la preocupación por posibles afectaciones derivadas de la actividad metalúrgica en la ciudad, Díaz-Barriga Martínez aclaró que la planta de cobre dejó de operar y que sí generaba emisiones de plomo. No obstante, afirmó que los niveles de contaminación asociados a esa fuente han disminuido tras el cierre de sus operaciones, por lo que consideró que actualmente la principal preocupación debe centrarse en otras áreas.   La mirada puesta en la zona industrial El investigador señaló que existe mayor inquietud por las empresas ubicadas en la zona industrial que procesan metales o manejan materiales que contienen plomo, como algunas relacionadas con baterías automotrices. Sin embargo, precisó que, hasta donde tiene conocimiento, no existen estudios realizados en niñas y niños de Villa de Reyes, Villa de Pozos o la zona metropolitana que relacionen directamente la presencia de plomo en sangre con la calidad del aire en esos sectores. La ausencia de una red de monitoreo, agregó, impide conocer qué niveles de plomo se encuentran presentes en el ambiente y cuál es el impacto real sobre la población.   Efectos en la salud: daño neurológico y costo millonario El plomo en concentraciones de 10 a 30 µg/dL en sangre puede ocasionar disminución del coeficiente intelectual, de la velocidad de conducción nerviosa y del metabolismo de la vitamina D. La exposición puede causar daño neurológico aun con niveles por debajo de 10 µg/dL. El daño intelectual infantil por plomo le cuesta a México 229 mil millones de pesos anuales, equivalente al 1.4% del PIB.   Sin datos precisos, no es posible actuar El académico explicó que, antes de implementar medidas preventivas, es indispensable determinar primero los niveles de plomo en sangre y posteriormente identificar el origen de la exposición. Detalló que, en caso de detectar a un menor con presencia de este metal en el organismo, es necesario investigar si el contacto proviene del uso de barro vidriado, de pinturas en las viviendas o de emisiones industriales.   Sólo una vez identificadas las fuentes de contaminación pueden ponerse en marcha acciones específicas para reducir la exposición, como dejar de utilizar ciertos utensilios, sustituir materiales en las viviendas o controlar las emisiones de las industrias.   La UASLP trabaja en una red de monitoreo Ante la falta de información ambiental, Díaz-Barriga Martínez informó que la UASLP ya trabaja en la creación de una red de monitoreo de plomo en el aire. Indicó que la institución cuenta ya con algunos equipos iniciales y que próximamente buscará comenzar las mediciones para conocer la presencia de este metal en el ambiente y, con ello, aportar elementos que permitan dimensionar el problema y orientar futuras acciones de prevención.      
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