Los extraterrestres siempre lo han obsesionado, y El Día de la Revelación es como un cierre de círculo
Al mismo tiempo, una reportera (Emily Blunt) desarrolla habilidades extraordinarias tras un extraño encuentro. Algo une a ambos, y el director de Wardex (Colin Firth) está dispuesto a todo para detenerlos. El filme ve a Spielberg retomando varias constantes de su filmografía: persecuciones en la línea de Reto a Muerte y Sentencia Previa, un espíritu aventurero a la Indiana Jones y, por supuesto, el eje temático de Encuentros Cercanos del Tercer Tipo. Incluso hay ecos de La Lista de Schindler. Pero curiosamente, el mensaje final se acerca más a la obra de otro director frecuentemente comparado con él: Denis Villeneuve, con La Llegada. Esta amalgama termina por generar una sensación de esquizofrenia. Spielberg está tratando de hacer -y decir- demasiadas cosas, incorporando además conceptos metafísicos y religiosos que apenas rozan la superficie. Tiene, además, a un villano muy soso al centro. La película se queda corta en términos narrativos, pero decir eso de Spielberg es hablar de otra liga. Es, sin duda, un filme muy entretenido y de enorme oficio, con una puesta en cámara inconfundiblemente spielbergiana y la mejor partitura de John Williams en años. También le da la oportunidad a Emily Blunt de lucirse en un papel que navega por un sinfín de emociones, y que nos lleva de la mano hacia un emotivo final. EL DÍA DE LA REVELACIÓN Tres estrellas Dirige: Steven Spielberg Actúan: Emily Blunt, Josh O'Connor y Colin Firth Duración: 145 min.