Un ataque aéreo del Ejército israelí ha matado este sábado en el sur de Líbano a tres militares del Ejército libanés, entre ellos un general de brigada, en un incidente admitido por las fuerzas israelíes antes de argumentar que el vehículo militar en el que se desplazaban estaba circulando sin conocimiento previo por una zona de combate.
La "agresión salvaje israelí" ha alcanzado a un vehículo militar, precisa el Ejército libanés en redes sociales, que circulaba por la carretera que enlaza las localidades de Jaldali y Nabatiye. El ataque ha matado también a un capitán y al soldado que conducía el vehículo, destruido y calcinado en el ataque, según las imágenes publicadas por los militares.
Los fallecidos han sido identificados como el general de brigada Wissam Sabra, el capitán Elie Khoury y el soldado Husein Abdel Alí Ghazal.
"Estos ataques no hacen sino aumentar nuestra firmeza, nuestra fe y nuestra determinación para enfrentarnos a estos ataques, que tienen la intención de frustrar todos los esfuerzos para llegar a una solución que permita el restablecimiento de la estabilidad, el alto el fuego integral y la retirada israelí de los territorios libaneses ocupados", ha concluido el Ejército de Líbano.
El Ejército israelí, por su parte, ha esgrimido que el vehículo "se dirigía de forma sospechosa hacia las fuerzas israelíes cerca de la aldea de Tibnit" a través de una "zona de combate activa y evacuada".
"Subrayamos que se trata de una zona de combate que requiere coordinación de movimientos con el Ejército de Israel que está investigando el incidente para extraer las lecciones pertinentes", ha añadido el Ejército.
El presidente libanés, Joseph Aoun, ha condenado un ataque cuyas víctimas se suman a una lista de "militares, civiles, niños, mujeres, paramédicos, rescatistas y periodistas que han derramado su sangre por la tierra del sur del país".
El ataque representa, una vez más, "una flagrante violación de la soberanía libanesa y del derecho internacional" que "se enmarca en la escalada de violencia que amenaza la estabilidad y la seguridad en el sur, a pesar de los esfuerzos de Líbano en las negociaciones con Washington para poner fin a los continuos ataques israelíes".
En total, medios libaneses informan de 28 ataques con drones que además han costado la vida a un periodista y han herido a varios miembros de los equipos de rescate.
Otras dos personas han muerto en un ataque aéreo israelí en Habush. Una de las víctimas ha sido identificada como Mustafa Ibrahim Kamal, informa la agencia de noticias libanesa NNA.
También se ha informado de la muerte de un enfermero, Ali Samadi, que trabajaba en el Hospital de Tiro. Murió en un ataque en Al Abasiya cuando se dirigía a trabajar al hospital. Otras dos personas han muerto en sendos ataques en Al Shahabiya y en Yahmar.
Más tarde, el Ejército israelí ha confirmado que ha atacado 150 "ubicaciones" de Hezbolá en el sur de Líbano durante el fin de semana. Entre los objetivos había almacenes de armas, centros de mando, lanzaderas de cohetes y otras infraestrucutras.
El Ejército libanés, cabe recordar, no está en guerra contra Israel y su labor hasta ahora se ha limitado a la vigilancia, control de la población civil y desmantelamiento de estructuras de las milicias chiíes de Hezbolá.
Israel ha avanzado en las últimas dos semanas en su invasión del sur del país pero ha suspendido parcialmente sus operaciones tras la renovación esta semana de un relativo alto el fuego que sobre el terreno es prácticamente papel mojado.
Sin ir más lejos, ataques israelíes durante la noche y la mañana del viernes dejaron una decena de muertos en Nabatiye y Tiro. Este sábado, otro asalto militar israelí ha dejado seis muertos y cuatro heridos en la localidad de Saksakiya.
El Ejército israelí ha denunciado por su parte el lanzamiento, también este sábado, de al menos un dron explosivo de Hezbolá sobre las posiciones que ocupa en el sur del país, de momento sin víctimas.
El último balance del Ministerio de Sanidad libanés eleva a 3.593 los muertos y 10.990 los heridos en ataques israelíes desde que comenzó la ofensiva militar israelí del 2 de marzo de este año.