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Sigue Pulp muy vivo

Webber conoció al conjunto hace 40 años en una oscura tocada en Chesterfield que lo dejó marcado de adolescente

Mark Webber es un rockstar sin pose de rockstar. Cuando habla, con sencillez, de Pulp, pareciera que se refiere a una pequeña banda que toca en bares ingleses, no una leyenda de la música británica de los 90 y 2000. 

Quizá por ese espíritu carente de pretenciosidad es que el grupo sigue funcionando, incluso con nuevas generaciones. El guitarrista lo ha comprobado.

"Hay un cambio definitivo: un público nuevo, más joven, que nos descubrió por internet o no sabemos cómo. Están muy entusiasmados, de alguna manera conectaron", dice en entrevista

"No queríamos tocar únicamente para gente mayor que nos recordaba de los 90 y cosas por el estilo", agrega.

Los intérpretes de "Common People" y "Disco 2000" se separaron en 2002. Volvieron para algunos conciertos en 2011 y 2012 y de nuevo en 2023. Ahora tienen More (2025), su primero en 24 años.

Para el grupo de Sheffield no fue un plan perfecto para regresar a escena, sino un accidente, después de repetirse y repetirse que eso de escribir música nueva estaba descartado. 

Pero, como reza uno de los temas icónicos del conjunto, algo cambió ("Something Changed"). El cantante Jarvis Cocker apareció de repente con algunos temas guardados y el proceso se activó. Sin presiones, obligaciones o expectativas. 

"Nos pidió intentar interpretar una canción que había escrito años antes, 'The Hymn of the North'. Y fue muy divertido hacerlo", recuerda Webber.

"Fue increíble volver a entrar en ese estado mental y descubrir que todavía podía hacerlo, podíamos hacerlo".

La plática con Webber se da a propósito de "Yo Estoy con Pulp, ¿Y Tú?" (editado en México por Sexto Piso). El libro reconstruye la historia del grupo a partir de flyers, fotos, notas, objetos y memorabilia acumulada durante décadas.

"Había guardado todo ese material por casi 40 años. No porque pensara que fuera importante o porque tuviera un plan para usarlo. Simplemente lo conservé", reconoce.

"Pensé que si todo eso me parecía interesante a mí, quizá también lo sería para la gente que realmente ama al grupo".

'Un montón de gente rara'

La de Pulp fue una historia más lenta y menos glamorosa que otros proyectos contemporáneos. Webber conoció al conjunto hace 40 años en una oscura tocada en Chesterfield que lo dejó marcado de adolescente. 

"Muchas de las bandas locales eran terribles", evoca riendo. "Pulp era... un montón de gente rara haciendo algo vanguardista y agresivo, por un lado, y por otro canciones y melodías realmente increíbles".

Se hizo presidente del club de fans del grupo y luego tour manager. Se sumó a Cocker, la tecladista Candida Doyle, el baterista Nick Banks y el bajista Steve Mackey (fallecido en 2023) en 1995. 

Entonces, todo el mundo hablaba fascinado del "britpop", de Oasis, Blur, Suede, Pulp y tantos proyectos más que trascendieron fronteras. La etiqueta a Webber siempre le incomodó.

"La mayor idea errónea sobre Pulp es que éramos parte del britpop", afirma. "Nunca nos gustó esa palabra. Nunca sentimos que perteneciéramos a eso".

Webber desmonta otro mito: ese que dice que la presentación de Pulp de 1995 en Glastonbury fue su cima. El sonido en el escenario, comenta, era horrible y no se escuchaban bien entre ellos.

Estaban inquietos, incómodos. Pero cuando entonaron "Common People vieron a una multitud colosal cantar más fuerte que la propia banda.

"Al escuchar ahora la grabación televisiva... la mezcla es horrible. El violín suena muy fuerte y desafinado. Era... extraño, completamente inexplicable, pero en ese momento conectó con mucha gente".

Para Webber, los shows más memorables no fueron los más grandes, sino aquellos cuesta arriba. Menciona uno en Halifax, a principios de los 90, donde la audiencia, hostil en un inicio, terminó entregada.

 

Tierra de Pulp...arindos

México ocupa un lugar especial dentro de la historia reciente de Pulp. El primer concierto del grupo en el país, en 2012, sigue siendo uno de sus recuerdos predilectos: le parece una feliz anomalía.

"Nunca imaginamos que hubiera una audiencia para nosotros en Latinoamérica. De repente estábamos en una arena enorme con decenas de miles de personas cantando todas las canciones".

A Webber le sigue sorprendiendo el fervor mexicano. y la existencia del Pulparindo. "Es increíble", dice riendo, aunque confiesa que no terminó de convencerlo el famoso dulce enchilado que Cocker lanzó a sus fans en 2023 en el C. Capital. "Lo probé. pero no es lo mío".

Se reencontrarán mañana con los mexicanos en el Palacio de los Deportes. Webber se resiste a revelar el plan, pero admite que sus compañeros ya cuentan las horas.

"La verdad es que no decidimos el repertorio hasta el día del concierto, así que ya veremos qué tal nos sentimos. Pero creo que todos estamos entusiasmados".

 

ASÍ LO DIJO

"Hubo muchos años en los que pasábamos todo el tiempo juntos. Luego cada uno siguió su propio camino y no solíamos vernos. Pero cuando nos volvimos a juntar para tocar seguía existiendo esa dinámica especial. Es muy extraño e inexplicable".

MARK WEBBER

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