Proyecciones

Imágenes desde el zócalo.

En psicología, existe un mecanismo de defensa inconsciente mediante el cual, una persona atribuye, señala o critica a los demás (ya sean defectos, sentimientos, pensamientos, impulsos o acciones), características que en realidad le pertenecen, pero que le resultan inaceptables o difíciles de reconocer en sí misma. A eso se le llama proyección.   Conforme pasa el tiempo, se decanta la verdadera personalidad de quien ocupó la Presidencia de la República el sexenio anterior. Como mandatario, AMLO señaló en reiteradas ocasiones que: “No hay un negocio jugoso que se haga, sin el visto bueno del Presidente…el Presidente de México se entera de todo… si hacen una tranza, grande, grande, grande, es porque el Presidente lo permitió…nada de que el Presidente no sabe”. Proyecciones desde el inconsciente de un pequeño personaje, que pensó que ni el tiempo ni la verdad lo alcanzarían.    Sus dichos lo delatan. Ha empezado a salir a la luz pública el tipo de tropelías que encabezó (o por lo menos permitió) López Obrador. Desde los sobrecostos estimados en proyectos como el Tren Maya, Dos Bocas o el AIFA (México Evalúa ha identificado un sobrecosto conjunto de $673,000 millones de pesos (133% más), hasta los escándalos de contubernio de sus subalternos en temas como el “huachicol” fiscal que se estima ha costado al erario público unos $600,000 millones de pesos.    Frente a estas cifras, habrá debates entre oficialistas y opositores. No obstante, al final del día, la narrativa que intentaron construir de una administración “inmaculada” y un político “honesto”, quedarán en duda para muchos millones de mexicanos. Pero las “proyecciones” de AMLO tienen una profundidad que va más allá. ¿Qué es lo que en realidad pensaba cuando afirmaba, “hemos podido eliminar prácticamente el huachicol”? ¿Qué es lo que verdaderamente sabía, cuando insistía en que “México no producía fentanilo y afirmaba que llegaba de China?   Más allá de los escándalos en torno a Rocha Moya (y los de otros políticos que le seguirán en los próximos meses), vale la pena enmarcar las “proyecciones” obradoristas en torno a dos casos hoy judicializados en Estados Unidos. Si como él afirmaba, “el Presidente se entera de todo”, valdría la pena revisarlas a fondo.   El primero es el de la familia Jensen, de Utah, que hoy se sigue en la Corte del Distrito Sur de Texas, por el trafico de más de 4,000 cargamentos de petróleo crudo robado a Pemex  desde México hacia Estados Unidos en complicidad con el CJNG. Por otro lado, está el de Brother Wang en la Corte de Brooklyn, el empresario que fungía como un puente clave para lavar activos, entre proveedores de químicos en China y los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación. ¿Sabía AMLO de estos negocios en los que el huachicol y el fentanilo se entrecruzaron con la participación del crimen organizado? Habrá que esperar. Sin embargo, se dice que el dinero (y las relaciones peligrosas) son difíciles de ocultar. Conforme avanzan los días, AMLO o por lo menos su círculo cercano, quedan cada vez mas expuestos.    En este escenario, la semana pasada, el famoso heredero político del tabasqueño, se vio obligado a dejar la Secretaría de Organización de Morena. Ya no podrá “palomear” a los candidatos finales. Se adelantaron los tiempos. Su nombre aparece cada vez mas involucrado en esos temas escabrosos. Los detractores del grupo Tabasco lo ven como una derrota. ¿Será?    Cada vez se habla más de fricciones entre Claudia Sheinbaum y el equipo cercano de López Obrador. ¿Habrá chantajes o amenazas veladas de éstos hacia ella? ¿Y si la salida de “Andy” es un repliegue táctico para ganar tiempo?    El artículo 84 constitucional establece las reglas ante la “falta absoluta” del Presidente. “Si la falta se da en los últimos cuatro años del período para el que fue electa, el Congreso elige a un sustituto que concluirá el mandato presidencial”. La fecha fatal para ello es el 1º de octubre del 2026. ¿Y si ese fuera el plan de los “amlistas”? Desgastar a la presidenta para luego poner a un “ultra” de la incondicionalidad. ¿Quién controla la mayoría morenista en el Congreso? ¿AMLO o Claudia?    Frente a la pequeñez de quien con sus “proyecciones” dejó al desnudo cómo buscó adueñarse de la República, no hay que confundirse. Habrá que apoyar a Claudia y cerrar filas con ella, ante los pataleos desde Palenque.  
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