Iglesia y progreso científico y tecnológico: de las universidades medievales a la IA

Behavioral Economics

Este iba a ser el cuarto en una serie de artículos sobre Economía Moral y la Cristiada, pero vamos a posponerlo una semana para hablar sobre la publicación el pasado 15 de mayo de la primera encíclica del Papa León XIVtitulada Magnifica Humanitas(MH),Humanidad Magnífica” en latín, sobre ladoctrina social de la Iglesia (la doctrina)y la Inteligencia Artificial (IA)… que,a propósito de Economía Moral, también es una economía moral de la IA. El filósofo Luis Villoro (1922-2014) decía que a pesar de que históricamente la Filosofía rara vez ha logrado resolver sus propios problemas, una y otra vez ha ayudado a otros a aclararsusproblemas, y es en este sentido que celebramos la publicación de MH: expone las principales inquietudes de la milenaria Iglesia sobre las implicaciones sociales de esta tecnología disruptiva, y las empieza a analizar, hay que admitir que todavía sin soluciones irrebatibles, a la luz de los principios de la doctrina. León XIV no sólo había prometido MH cuando fue elegido como papa hace exactamente un año, el 8 de mayo de 2025, sino que además fue la razón de ser de su nombre papal.

Hay quienes llamamos a la invención de las computadoras modernas en la segunda mitad del siglo XX la “cuarta revolución industrial”, siendo la Revolución Industrial del XIX propiamente dicha la “segunda”, la “primera” la invención de la imprenta de Gutenberg en el XV, y el ascenso de la fábrica moderna en la primera mitad del XX la “tercera”. La importancia social de la segunda, en particular, fue tal, que en 1891 León XIII publicó la encíclica RerumNovarum,Asuntos Nuevos”, literalmente sobre asuntos nuevosde sus tiempos: todo tipo de transformaciones económicas y sociales, incluyendo las condiciones de los obreros y los conflictos entre los trabajadores y los dueños del capital. Si bien el término “doctrina social de la Iglesia”no apareció sino hasta 1951 con Pío XII, como “reflexión sobre cuestiones mundanas a la luz del Evangelio”,RerumNovarumya era una doctrina social de la Iglesia cabal. De hecho,135 años más tarde, en uno de sus primeros mensajes como papa, León XIV dijo explícitamente que él iba a ser el León XIII de la actual revolución de las computadoras, y la primera entrega es MH, cuya exposición organizaremos en tres partes: (1) una definición de IA, (2)posición de la Iglesia respecto al transhumanismo y el posthumanismo de la IA a la luz de los principios de su doctrina social, y (3)la alertade que la IA no es la única tecnología disruptiva de nuestros tiempos.  

MH define IA implícitamente como un “análisis de datos muy eficaz”, punto, y se resiste abiertamente a considerarla “inteligente”: “no es posible dar una definición de IA, pero no hay que equipararla a la humana: las inteligencias artificiales no tienen cuerpo, no tienen ninguna experiencia,noexperimentan emociones ni sentimientos, no tienenconsciencia, y no asumen responsabilidades”. Perono sonmoralmente neutras.

Afectando nuestros derechos, oportunidades, reputación, y libertad, la IA incide en nuestras vidas, ya MH inquieta, de manera especial, su potencial para potenciar el transhumanismo y el posthumanismo. El primeroes la potenciación del hombre por medio de la tecnología. Posthumanismo es su superación, la entrada a una nueva etapa evolutiva. ¿Qué hacer al respecto?

El marco conceptual de MH son los 5 principios de la doctrina: bien común, destino universal de los bienes, subsidiariedad, solidaridad, y justicia social.El primero dice que el todo es más que las partes, y el segundo que el mundo es un regalo de Dios para toda la humanidad. Subsidiariedad es que las grandes burocracias, públicas o privadas, no deben meterse en lo queindividualo localmente podemos hacer bien. Solidaridad es que la condición de un individuo es inseparable de la condición de su comunidad, y justicia social es el ideal de un orden social que permita a todos vivir de manera digna. Así, concluye MH, los hombres no deberíamos ser sustituidos ni superados por la IA, la humanidad es magnífica: ¡Magnifica Humanitas!

Haciendo referencia a dos historias bíblicas, MH nos recuerda que la IA está lejos de ser la primera tecnología moralmente no-neutra, y que la balanza puede inclinarse en cualquier dirección. La torre de Babel,por un lado, es una historia de sacrificio de la dignidad humana en aras de la eficiencia.Pero la reconstrucción de Jerusalén liderada por Nehemías 500 años antes que Cristoes una muestra magnífica de responsabilidad compartida de todo un pueblo. Así, el sentido moral de las tecnologías moralmente no-neutras queda en nuestras manos, lo que nos lleva de regreso a nuestra valoración inicial de MH: la celebramos no por sus soluciones a los grandes dilemas que nos está planteando la IA, que de hecho son pocas, sino por su gran potencial para ayudarnos a aclarar nuestras propias inquietudes y conclusiones al respecto.

Por último, pero no menos importante, León XIV nos recuerda que a su antecesorel Papa Francisco(1936-2025)también le preocupóla moralidad del gran progreso tecnológico de nuestros tiempos. En particular, en su encíclica de 2015 Laudato Si’, “Alabado Seas” en un dialecto italiano antiguo, nos invitó a poner atención no sólo aIA, sino también a ciencias cognitivas, nanotecnología, robótica, y biotecnología. Y lo anterior no debería sorprendernos en absoluto:¿No nació launiversidadmodernacomoescuelas públicas anexas a las catedrales en la Europa medieval?

 

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