Cuando Andrés Manuel López Beltrán asumió la Secretaría de Organización de Morena generó gran expectativa al ser el hijo del fundador del partido, el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, las expectativas pronto se desinflaron ante su trabajo en la dirigencia nacional del partido, pues perdió su primera apuesta por restarle fuerza al PRI en Durango y por los escándalos en los que estuvo inmerso, como su lujoso viaje a Japón.
"Andy", como le molesta que lo llamen, es el único hijo del tabasqueño, de los cuatro que tiene, dedicado de lleno a la política.
Egresado de Ciencias Políticas en la UNAM, desde 2012 su padre lo puso al frente de negociaciones y organización de su aspiración presidencial, por lo que morenistas relataban desde entonces que él daba órdenes a los liderazgos sobre lo que tenían que hacer y debían rendirle informes. Incluso, afirmaban que él decidía sobre proveedores y candidaturas.
Cuando su padre llegó a la Presidencia, dejó las tareas partidistas, pero llegaron las acusaciones de colocar a sus amigos en el gabinete del Mandatario federal, así como hacer negocios al favorecer a proveedores. Esto último lo negó en diversas ocasiones.
El 1 de octubre del 2024, el Congreso Nacional de Morena lo convirtió en consejero nacional para que formara parte de la dirigencia. Los primeros días acompañó a la entonces presidenta morenista, Luisa María Alcalde, a su recorrido por el País, pero casi de inmediato separó su camino e inició su propia gira por las entidades para promover la campaña de afiliación y organizar la creación de comités secciones, que había sido el anhelo de su padre cuando fundó Morena.
La Secretaría que deja es la más importante del Comité Ejecutivo Nacional, porque se encarga de diseñar y movilizar la estructura partidista y coadyuvar en la organización de los procesos internos para definir candidaturas.
En abril del 2025, por primera vez le correspondió organizar la estructura para una elección de Morena: la renovación de Alcaldías en Durango y Veracruz. Sin embargo, perdieron terreno y municipios importantes, incluso morenistas dejaron el partido y ganaron por el PT y PVEM, lo que fue calificado como su "gran derrota".
Pese a que prácticamente se había ido a vivir a Durango, el PRI se mantuvo como primera fuerza, y de las 39 Alcaldías, Morena sólo ganó en 12, y con sus aliados otras 4. Los morenistas ganaron Gómez Palacio y Lerdo -donde se afirma operó Adán Augusto López-, pero perdieron la capital, donde, afirman, López Beltrán promovió a Ramón Enríquez, pese a la inconformidad interna.
Con esa derrota encima, el 20 de julio de ese año el Consejo Nacional llamó a sus integrantes para hacer un balance y aprobar otras decisiones clave para el partido, pero López Beltrán no asistió.
El motivo: estaba de vacaciones en Japón, en un hotel de lujo, junto con el ex coordinador de la Ayudantía de su padre, Daniel Asaf. Tras su regreso, después de dos semanas fuera del País, publicó una carta en la que argumentaba que había tenido "extenuantes jornadas de trabajo".
Mientras él disfrutaba los centros turísticos de ese País, en México criticaban los excesos, pues se hospedaba en un hotel cuyo costo diario mínimo era de 7 mil 600 pesos. Al mismo tiempo se reveló que por esos días compró obras de arte en Estados Unidos. Ese viaje marcó su carrera política, por las contradicciones del discurso de austeridad que pregonaba su padre.
Días antes de la sesión del Consejo Nacional se había informado que "Andy" formaría parte de la Comisión Nacional de Incorporaciones, que evalúa la integración de liderazgos de otros partidos a Morena. Sin embargo, fue excluido.
En septiembre, en medio de la polémica por el contrabando de combustible, se reveló que él y su hermano Gonzalo se habían amparado. Él acusó que era falso y que habían usurpado sus nombres.
Al interior de Morena se afirmaba que había sido un "desacierto" su designación, pues siempre se le observó "incómodo" o a "disgusto" en el cargo.
En el año y ocho meses en la Secretaría, el hijo de López Obrador, que en agosto cumple 40 años, jamás dio una entrevista y siempre esquivaba a los medios de comunicación.
Presume que encabezó la creación de 69 mil 396 comités seccionales, conformar mil 952 comités municipales y reafilió o afilió a 12 millones de personas.
Esto último también está en medio de la polémica, por dos razones: primero, porque contrario a lo que establecen los estatutos de Morena, se ha realizado una afiliación corporativa en sindicatos.
Y segundo, porque el INE ha puesto en duda la veracidad de los militantes, pues hace unas semanas le quitó 100 mil de un golpe por no demostrar que realmente se inscribieron.
Desde que salió Alcalde de la dirigencia, se afirmaba que él también dejaría el partido, incluso se afirmaba que ya estaba haciendo mudanza de su oficina.
Algunos aseguran que fue el ex Presidente quien pidió a su hijo, quien no era cercano con la Presidenta Claudia Sheinbaum, dejar el cargo, ante su inacción política.
Va a disputar una diputación federal en una entidad en la que la Oposición prácticamente no existe.