Los ataques de abejas, algunos de ellos mortales, se han intensificado en diversos estados durante las últimas semanas, asociados, de acuerdo con especialistas, a las altas temperaturas y al estrés de enjambres por la alteración de su hábitat.
La Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud reporta un incremento de 36 por ciento en los casos de picaduras de abeja registrados en el País entre el 1 de enero y el 2 de mayo de este año, respecto al mismo periodo de 2025.
En el Boletín Epidemiológico más reciente indica que se han reportado 4 mil 50 casos a nivel nacional, por 2 mil 983 el año pasado. Las entidades con más casos son Jalisco, con 387; Sinaloa, con 325, y Guanajuato, con 305.
En las últimas semanas se han difundido casos de ataques de abejas, algunos de ellos letales, en al menos 8 entidades.
Apenas el pasado 12 de mayo, la Magistrada Oyuki Ramírez, de 45 años, falleció luego de permanecer nueve días hospitalizada tras sufrir un ataque de abejas durante un torneo deportivo en Guadalupe, Zacatecas.
El 3 de mayo, un hombre de 44 años murió tras sufrir múltiples picaduras de abeja mientras realizaba labores de corte de flor de palma en Marín, Nuevo León. El 5 de marzo, un hombre de 50 años murió tras ser atacado por un enjambre de abejas cuando buscaba panales en Choix, Sinaloa.
También en Sinaloa, una mujer de 59 años recibió más de 200 picaduras el 20 de abril en Culiacán. Sobrevivió gracias a la oportuna intervención de equipos de emergencias.
En Yucatán, en tanto, se reportaron 6 ataques de abejas entre el 11 de marzo y el 8 de abril, con 10 víctimas. Otras 6 víctimas dejó un ataque de abejas en Tochtepec, Puebla, el 24 de marzo.
Ataques de abejas fueron también registrados en Cosoleacaque, Veracruz, en Chetumal, Quintana Roo, y en Güémez, Tamaulipas.
Enrique Neri Castro, investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, indicó en entrevista que los ataques de abejas no son nuevos.
Entre 2014 y 2024, detalló, se reportaron un promedio 10 mil casos de picadura de abeja al año, con variaciones significativas. En 2019, hubo casi 13 mil picaduras, apuntó, y en 2024 cerca de 8 mil.
"Pero además, al igual que con mordeduras o picaduras de otros animales ponzoñosos, los casos están subestimados porque muchos no se reportan", señaló.
De cualquier forma, indicó, las picaduras de abeja parecen hacerse más frecuentes, en parte por la mayor difusión de casos a través de redes sociales.
El hecho, comentó, es que las picaduras de abeja matan actualmente más personas en México que, por ejemplo, las mordeduras de serpiente. En gran medida, señala, debido, a que para las mordeduras de serpiente existe antiveneno y para las picaduras de abejas no.
Las picaduras abeja, explicó, pueden ser letales por dos razones.
"Una persona que es alérgica al veneno de abeja puede ser picada por una sola y entrar en un shock anafiláctico. que es una respuesta exagerada de nuestro cuerpo a un agente extraño. Las personas que son alérgicas, con un solo piquete pueden terminar en el hospital. Y de no tratarse de manera rápida pueden terminar con un shock anafiláctico y desafortunadamente pueden llegar a morir", detalló.
"El otro escenario son las picaduras masivas de abeja. Las personas reciben una cantidad muy grande de picaduras. Lo que termina matando a la persona es la cantidad de veneno acumulado que reciben por los múltiples piquetes que pueden recibir".
Neri forma parte de un equipo científico que, desde hace año y medio, trabaja en el desarrollo de un antiveneno específico para picaduras de abeja. Advirtió, sin embargo, que puede llevar todavía varios años alcanzar el objetivo.
Señaló que existen factores que, eventualmente, incrementan el riesgo de picaduras de abeja.
"Entre más calor haya, en general, los animales están más activos. Otra cosa es la destrucción de su hábitat. Al urbanizar más las áreas, cortar árboles y demás, en el caso de las abejas, hacemos que se desplacen y en ese movimiento, en lo que encuentran dónde hacer otra colmena, existe el riesgo de se sientan amenazadas y comiencen a picar".