Entre consignas y reclamos de justicia, colectivos pro Palestina y académicos recibieron esta mañana en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México a las activistas Violeta Núñez Rodríguez y Sol González Eguía, acusaron que mexicanos han sido víctimas de tortura, violencia sexual y agresiones físicas por parte de fuerzas israelíes.
Las delegadas de la coalición Global Sumud Flotilla deportadas por el gobierno de Israel arribaron a la terminal aérea donde se congregaron activistas que desplegaron banderas y utilizaron altavoces para lanzar consignas de apoyo a la población civil de la Franja de Gaza mientras aguardaban la salida de las ciudadanas mexicanas.
"Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá", "¡Free, free Palestine!", "¡A romper, a romper, relación con Israel!", "No es una guerra, es genocidio" y "No se ven, no se ven las sanciones a Israel", gritaron los manifestantes en los pasillos de la terminal 1 del AICM.
Violeta Núñez, profesora-investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Unidad Xochimilco y la activista Sol González arribaron procedentes de Estambul tras ser interceptadas en aguas internacionales por el ejército israelí junto a casi medio millar de voluntarios de 40 países que buscaban entregar ayuda humanitaria.
"Fuimos secuestrados en aguas internacionales por las fuerzas de ocupación israelíes y luego retenidas por tres días y dos noches en un buque cárcel, fuimos llevadas a una prisión donde fuimos torturadas", detalló a los medios de comunicación.
La académica expuso que durante el cautiverio sufrieron desnudos forzados, golpes constantes y el uso prolongado de esposas por más de 22 horas consecutivas, además de enfrentar restricciones absolutas para recibir asistencia legal o consular.
"50 compañeros y compañeras de la Global Sumud Flotilla están hospitalizados, 35 de ellos tienen fracturas diversas, de costillas, de piernas, de hombros y brazos, 5 personas fueron inyectadas con un líquido desconocido y algo aún más deleznable es que 15 personas, hasta ahora reportadas sufrieron agresiones sexuales", precisó la investigadora de la UAM.
En tanto, González Eguía cuestionó la inacción internacional ante las violaciones a los derechos humanos cometidas por las fuerzas armadas en territorio israelí.
"Hacemos estas acciones porque los gobiernos han fallado en aplicar las leyes internacionales y hacer de este mundo uno más justo", sostuvo la activista tras señalar que el maltrato físico busca amedrentar a las misiones civiles de apoyo.
"Esto porque podemos normalizado la violencia y nos hemos permitido vivir en un mundo que a través de estructuras como el colonialismo el racismo el capitalismo y la violencia de género oprime a quienes debían recibir cuidados como las niñas y los niños y beneficia a los más poderosos y avariciosos", agregó.
Ambas afectadas anunciaron que presentarán denuncias formales ante la Corte Penal Internacional y solicitarán una audiencia con la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para pedir la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel.
La Universidad Autónoma Metropolitana fijó una postura institucional de respaldo hacia su comunidad ante lo que calificaron como una detención ilegal en aguas internacionales.
"Como comunidad universitaria, alzamos la voz ante la grave situación que enfrenta el pueblo palestino y condenamos la detención ilegal de las personas activistas de la Global Sumud Flotilla", manifestó la institución educativa en un comunicado.
El Gobierno mexicano, a través de la Cancillería, calificó previamente el operativo de intercepción como una transgresión directa al derecho marítimo internacional debido a las coordenadas geográficas donde ocurrieron los abordajes a las embarcaciones.
Las brigadistas aseguraron que, a pesar de las vejaciones sufridas y del proceso de deportación, continuarán con la organización de nuevas flotillas para llevar víveres y asistencia médica a la Franja de Gaza.