salud

UCLA: 6 hábitos diarios para mantener el cerebro sano y activo

No se trata de madrugar ni de hacer rutinas imposibles: pequeños cambios cotidianos pueden ayudar a proteger la memoria, la concentración y el bienestar mental.

Mantener el cerebro sano no depende de despertarse a las 5 de la mañana ni de seguir rutinas extremas. De acuerdo con especialistas de UCLA Health, hay prácticas sencillas que pueden fortalecer la salud cerebral y favorecer el bienestar cognitivo, emocional y social: comer mejor, manejar el estrés, convivir, dormir bien, moverse y ejercitar la mente.

El primer hábito es alimentarse de forma saludable. Una dieta equilibrada aporta los nutrientes que el cerebro necesita para funcionar correctamente, mantener energía estable y favorecer procesos como la memoria y la atención. No se trata de comer perfecto, sino de sumar más alimentos reales, variados y nutritivos.

El segundo es hacer actividad física. Caminar, bailar, nadar, subir escaleras o realizar ejercicios de fuerza ayuda a mejorar la circulación, incluido el flujo sanguíneo hacia el cerebro. La Cleveland Clinic también destaca el movimiento como uno de los pilares para conservar la función cognitiva con el paso del tiempo.

Otro punto clave es controlar el estrés. Vivir bajo tensión constante puede afectar la claridad mental, el sueño y la capacidad de concentración. Por eso, prácticas como respirar profundo, meditar, caminar, escuchar música o tomar pausas reales durante el día pueden convertirse en pequeñas herramientas de protección cerebral.

El cuarto hábito es convivir y mantenerse socialmente activo. Hablar con otras personas, compartir ideas, llamar a un amigo o participar en actividades comunitarias estimula la mente y también ayuda a reducir el aislamiento, un factor relacionado con el deterioro cognitivo. UCLA ha señalado que incluso una conversación estimulante puede beneficiar la salud mental.

También es indispensable dormir entre siete y nueve horas por noche. Durante el sueño, el cerebro procesa información, consolida recuerdos y realiza funciones de “limpieza” necesarias para operar mejor al día siguiente. Harvard Health coincide en que dormir poco, aislarse, vivir con estrés crónico y pasar demasiado tiempo sentado son hábitos que pueden perjudicar la salud cerebral.

Finalmente, UCLA recomienda ejercitar la mente. Leer, aprender algo nuevo, resolver juegos de lógica, escribir, tocar un instrumento o cambiar pequeñas rutinas obliga al cerebro a mantenerse activo. La buena noticia es que no se necesita una agenda perfecta: cuidar el cerebro puede empezar con una caminata, una comida más completa, una buena conversación y una noche de descanso.

OTRAS NOTAS