La investigación contra el Gobernador con licencia de Sinaloa, el morenista Rubén Rocha Moya, entró a una nueva etapa: seguir la ruta financiera y patrimonial de su círculo familiar.El congelamiento de cuentas ordenado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ya no se limita a ex funcionarios y mandos de seguridad señalados en investigaciones de Estados Unidos, sino que alcanzó a hijos del ex Mandatario. Además, se incluyó a socios privados, constructoras, empresas financieras y firmas vinculadas al entorno político que acompañó a Rocha durante su ascenso y paso por el poder en Sinaloa.Entre los nombres aparecen los hijos del ex Mandatario: Rubén, Ricardo y José Jesús Rocha. También están empresas creadas en los últimos 20 años alrededor del apellido Rocha, como Construcciones Suaqui, Constructora Chocosa, la Sofom A&R Inyecta Soluciones, A&R Soluciones Estadísticas -dedicada a estudios de mercado y campañas políticas- y Chocosa Ranch, una sociedad agropecuaria.Conforme a los oficios enviados el 6 de mayo por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) a instituciones financieras del País, se instruyó incluir a los señalados en la Lista de Personas Bloqueadas. La decisión implica impedir operaciones bancarias, apertura de nuevas cuentas y disposición de recursos dentro del sistema financiero mexicano.Mientras la acusación presentada por fiscales federales de Nueva York se concentra en presuntos vínculos entre funcionarios sinaloenses y el narcotráfico, la investigación mexicana parece orientarse hacia posibles operaciones de lavado de dinero, triangulación financiera, contratos públicos y uso de estructuras empresariales vinculadas al entorno familiar y político de Rocha.