La visita de Donald Trump a Beijing refleja la debilidad política y geopolítica de Estados Unidos, luego de las medidas "caprichosas y autodestructivas" impulsadas por el Mandatario republicano, de acuerdo con Paul Krugman, premio Nobel de economía en 2008. En un análisis, el economista sostuvo que el viaje de Trump a China representa "la excursión de un aspirante a autócrata fracasado y tambaleante" que busca que Xi Jinping, el Presidente chino, lo ayude a salir del desastre internacional que, afirmó, él mismo provocó.Krugman señaló que, aunque China enfrenta problemas internos, como desaceleración económica y una crisis demográfica, el país asiático mantiene una posición ascendente frente al deterioro de la influencia estadounidense.El Nobel de Economía también consideró que Trump ha debilitado las alianzas históricas de Washington con Europa, así como con sus socios de la OTAN, lo que ha dejado aislado a Estados Unidos en momentos de crisis internacionales -por ejemplo, en la guerra con Irán- y, por ende, se ha reducido su capacidad de presión frente a China.Para Krugman, el Mandatario republicano llega a Beijing tras una "humillante derrota" en Medio Oriente frente a Irán y en busca de concesiones económicas que le permitan aliviar la presión política interna.Advirtió que China aprovechará la posición de debilidad de Estados Unidos y su credibilidad internacional para lograr obtener ventajas estratégicas, entre ellas mayores concesiones sobre Taiwán.