La marca desarrolla una camioneta mediana eléctrica que llegaría en 2027 con precio accesible, nueva plataforma y hasta 300 millas de autonomía estimada.
Ford trabaja en uno de sus proyectos más ambiciosos de los últimos años: una pick-up eléctrica mediana con precio cercano a los 30 mil dólares, prevista para lanzarse en 2027, con la que la compañía busca entrar de lleno a la batalla por los vehículos eléctricos accesibles. Aunque Tesla suele ser el referente inmediato en este mercado, el verdadero rival estratégico para Ford parece estar en China, donde los fabricantes han avanzado con modelos eléctricos de bajo costo, alta tecnología y producción más eficiente.
El proyecto forma parte de la nueva Universal EV Platform, una arquitectura pensada para reducir costos, simplificar procesos y permitir una familia de vehículos eléctricos más económicos. De acuerdo con reportes especializados, la pick-up tendría un diseño más tradicional, similar al de una camioneta convencional, pero con mayor aprovechamiento interior, menor complejidad mecánica y una fabricación más ligera.
La apuesta no es menor: Ford invertirá alrededor de 5 mil millones de dólares en dos plantas, incluida la modernización de su complejo en Louisville, Kentucky, y una fábrica de baterías en Michigan. La compañía busca reducir piezas, sujetadores, estaciones de trabajo y tiempos de ensamblaje, con el objetivo de fabricar eléctricos rentables sin elevar el precio final para el consumidor.
Uno de los puntos más llamativos es la autonomía esperada, cercana a las 300 millas, es decir, alrededor de 480 kilómetros por carga, una cifra clave para competir en el mercado masivo. La camioneta también se perfila como el primer vehículo de una nueva generación de eléctricos más accesibles, con baterías LFP, diseño funcional y tecnología enfocada en eficiencia, más que en lujo.
Con esta estrategia, Ford intenta adelantarse a una amenaza que ya preocupa a las automotrices tradicionales: la capacidad de China para producir eléctricos baratos, bien equipados y cada vez más competitivos. La nueva pick-up de 30 mil dólares podría convertirse en una prueba decisiva para saber si Detroit todavía puede competir en precio, innovación y volumen dentro de la nueva era eléctrica.