Aguascalientes, AGS; La evolución de las ciudades está ligada estrechamente ligada a acontecimientos históricos, políticos y económicos. Desde el Centro de Ciencias del Diseño y de la Construcción (CCDC) de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, se desarrolla una investigación que pretende dar a conocer y comparar los diferentes “modelos de ciudad” que han conformado el Aguascalientes actual.
El Dr. Rodrigo Franco Muñoz, profesor investigador del CCDC, con el apoyo de la Lic. Aida Alejandra Carrillo, emprendió en 2025 el proyecto “Aguascalientes, ciudad que construimos a partir del siglo XXI, nuevos modelos urbanos, pros y contras con respecto a otros modelos edificados en la ciudad”.
Este trabajo se concentra en entender los cambios que Aguascalientes ha experimentado según sus condiciones históricas. Partiendo de mediados del siglo XIX, se hace hincapié en un primer modelo, el de la ciudad histórica, caracterizada por pocas manzanas y una tipología de vivienda donde distintos estratos socioeconómicos convivían cotidianamente en una misma zona.
El segundo modelo surgió con la industrialización, impulsado por decisiones federales en torno al ferrocarril. “En ese entonces la ciudad creció, empezaron a llegar empresas, una fundidora y mucha gente de campo, principalmente de Zacatecas. En este apogeo unos 5 mil obreros llegaron, dando origen a los primeros desarrollos y negocios inmobiliarios”, comentó el Dr. Franco Muñoz.
Bajo este esquema surgieron colonias como la del Trabajo y la colonia Héroes. Posteriormente, con la llegada de más empresas se consolidaron zonas como la colonia San Pablo, la Gremial, la Altavista y la Miravalle. Estas áreas crearon centros de movilidad alejados del centro histórico con características sociales y morfológicas distintas: viviendas para la clase obrera que, inicialmente, carecían de infraestructura básica y espacios públicos comunes.
Finalmente, un tercer modelo detectado es el de la “ciudad media”, derivado de la apertura de México hacia el mundo y la llegada de capitales nacionales e internacionales. El académico de la UAA destaca aquí la proliferación de vivienda de pequeñas dimensiones al oriente, fenómeno conocido por muchos como “la no ciudad”, al propiciar la segregación económica y una sectorización evidente: un centro más comercial, residenciales al norte y colonias populares al oriente.
De acuerdo con el Dr. Franco, el propósito de esta investigación es detectar estos modelos para proponer una estructura urbana integral que rescate lo mejor de cada etapa. Parte de los resultados que incluyen estudios de campo y encuestas, ya han sido publicados en diversos artículos académicos.
“Estos temas los tratamos también en las aulas, los alumnos del CCDC, en especial los de la Licenciatura en Urbanismo llevan talleres de desarrollo y planeación urbana, pero también a través de diversos proyectos, muestran interés en temas como movilidad, infraestructura y equipamiento, estratos económicos, entre otros. Entender la ciudad que fuimos es el primer paso para diseñar la ciudad que queremos”, señaló el investigador.
A través del CCDC y de trabajos de investigación como este, la Universidad sigue aportando una visión crítica y técnica para los desafíos urbanos del siglo XXI.