La exfiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, deberá comparecer ante la comisión de supervisión de la Cámara de Representantes el próximo 29 de mayo, en medio de la investigación legislativa sobre el caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein.
El anuncio fue realizado por legisladores republicanos, quienes afirmaron que la audiencia ya quedó confirmada y rechazaron las críticas demócratas sobre el manejo del proceso, al que calificaron como una estrategia política sin sustento.
Desde el bloque conservador se defendió la citación al señalar que la comparecencia de Bondi se logró tras semanas de tensiones entre ambas bancadas, en un contexto marcado por acusaciones cruzadas sobre la conducción de la investigación.
Horas antes, legisladores demócratas habían advertido que impulsarían una moción por desacato contra la exfuncionaria, al considerar que no había colaborado con los requerimientos del comité. Sin embargo, esa iniciativa quedó en pausa tras confirmarse la nueva fecha de su declaración.
El representante demócrata Robert Garcia criticó la falta de comparecencia oportuna y sostuvo que Bondi había evitado presentarse a una citación formal, lo que —dijo— generó un retraso de al menos dos semanas en el proceso legislativo.
Bondi, quien dejó el cargo tras una polémica audiencia en febrero ante la comisión judicial, ha sido objeto de cuestionamientos por su papel en la gestión de documentos relacionados con Epstein, incluidos archivos difundidos por el Departamento de Justicia.
Durante esa comparecencia, la exfiscal ofreció disculpas a las víctimas del caso, aunque limitó sus expresiones al sufrimiento causado por Epstein, sin abordar directamente la filtración de información sensible incluida en los expedientes.
En ese mismo contexto, intentó desvincular a figuras políticas del escándalo, mientras se analizaban documentos del FBIque contenían testimonios no verificados sobre presuntos delitos del empresario, incluido el abuso de una menor.
La bancada demócrata también ha cuestionado la divulgación de datos personales de víctimas, como correos electrónicos, direcciones y material fotográfico, señalando posibles violaciones éticas y legales en el manejo de la información.
El caso Epstein continúa siendo uno de los expedientes más sensibles en la agenda política y judicial de Estados Unidos, con investigaciones abiertas en el Congreso y nuevas comparecencias previstas en las próximas semanas.