Palantir el manifiesto

Razones

En días pasados la empresa Palantir realizó un manifiesto con 22 puntos que nos invita a reflexionar sobre la visión de un sector importante de Silicon Valley que ve la tecnología como unnuevo credo del poder.

Palantir nació en 2003 fundada por Peter Thiel, Alex Karp entre otros socios y se especializó enprocesar grandes volúmenes de datos para detectar patrones, anticipar riesgos y ayudar en tareas de inteligencia, defensa y seguridad. Como es facil observar inició operaciones antes de Open AI.

Palantir toma su nombre de las piedras de vigilancia de El Señor de los Anillos de Tolkien. Desde el inicio, la empresa consideró la información como una herramienta para identificar patrones y ejercer poder sobre la realidad.

La empresa inició con contratos con la Secretaría de la Defensa de los Estados Unidos y la CIA y no fue hasta el lanzamiento del Chat GPT que cobró notoriedad incluso sus acciones ascendieron en el mercado de forma exponencial.

Plantir a través de sus contratos con la recien renombrada Secretaria de Guerra Norteamericanaplantea en el manifiesto que la epoca del peligro de la debastación nuclear se terminó y ahora entramos a una nueva era que estará dominada por la disuación a partir del uso de la IA y lo interesante en esta ideología es el uso de la IA como control social y arma disuasiba contra poderes extranjeros.

Lo que Palantir puso en el ojo de la opinión publica mundial no fue sólo una defensa del liderazgo tecnológico de Estados Unidos, sino una visión del mundo en la que la seguridad, la superioridad estratégica y el desarrollo de armas con inteligencia artificial aparecen como una obligación moral para el Estado. USA como lo llaman ellos debe prevalecer sobre las demas naciones y con una visión occidental.

El mensaje, en el fondo, es inquietante se propone la supremacía tecnológica como arma de hegemonía politica global y su premisa fundamental es: dejemos de discutir tanto y empecemos a actuar; hay que aceptar que ciertas tecnologías van a existir y que, por lo tanto, más vale que las construyan “los buenos”, es decir los Gandalf de Sillicon Valley.

El manifiesto de Palantir es producto de la ideología que entre 2007 y 2013 inició Curtis Yarvin en Silicon Valley en el cual, como programador, hacia el simil del estado moderno con el sistema opertaivo de las computadoras y señalaba que estaba lleno de bugs (fallos) y que tendría que reseatearse y como consecuencia  se conseguiria la eliminación de dogmatismos.

En esa ideología en la cual es predominante el desarrollo tecnológico,  el cofundador de paypal con Elon Musk y accionista de Palantir, Peter Thiel ha dejado ver su desconfianza hacia la democracia liberal, su escepticismo frente al igualitarismo político y su admiración por las élites capaces de tomar decisiones sin considerar la deliberación democrática y por lo tanto debe realizarse la fusión de la tecnología y el estado.

Por su parte Karp en su libro The Technological Republic, que publicó junto con Nicholas W. Zamiska, plantea que la industria del software debe recuperar una misión histórica: fortalecer a Estados Unidos y a sus aliados frente a la competencia geopolítica y la nueva carrera de la inteligencia artificial. 

En su pensamiento, la competencia abierta no es un ideal particularmente admirable; lo realmente importante es construir posiciones de dominio, escapar de la competencia y concentrar capacidad de decisión.Esa forma de pensar ayuda a entender por qué el manifiesto de Palantir suena menos como un comunicado de empresa y más como una especie de credo político.

La compañía no se limita a ofrecer herramientas tecnológicas. Se presentacomo una instancia capaz de orientar a los gobiernos, de señalarles el camino correcto y de recordarles que el verdadero problema del presente no es el exceso de poder, sino la falta de voluntad para usarlo. Y ahí es donde las alarmas se encienden.

Porque una cosa es que una empresa desarrolle tecnología útil para tareas complejas del Estado, y otra muy distinta es que empiece a pensar que esa función técnica le otorga capacidades de ingerniería social.

Cuando una empresa privada, con contratos en defensa, inteligencia, policía y administración de datos públicos, decide hablar como si tuviera una misión histórica, ya no estamos frente a un actor económico cualquiera. Estamos frente a una organización que empieza a verse a sí misma como algo más cercano a una conciencia de Estado que a un proveedor de servicios.

En 1961, Dwight D. Eisenhower señalo:“En los consejos de gobierno, debemos protegernos contra la adquisición de influencia injustificada, buscada o no buscada, por parte del complejo militar-industrial. El potencial para el desastroso ascenso de un poder mal ubicado existe y persistirá.”

Con el desarrollo de la IA ese complejo militar-industrial esta adquiriendo una influencia excesiva sobre la vida pública. Ahora como podemos ver a través del manifisto de Plaantir su ideologiase plantea hacia un complejo tecnomilitar en el que empresas privadas controlan software, datos, infraestructura crítica y herramientas de inteligencia artificial, al mismo tiempo que elaboran su propia narrativa sobre el orden global, la guerra y la autoridad.

Su manifiesto intenta transformar intereses comerciales en un discurso ideológico. No se puede normalizar el discuso de la IA como máscara para controlar datos sensibles de las persona y de las naciones. Empresas tecnologiías ya no con un poder disimulado si no tratando de hacerlo explícito a través de su capacidad para procesar datos le da derecho a colocarse por encima de la política, por encima de la deliberación democrática y, en última instancia, por encima de la sociedad. Ahí deja de ser solamente una empresa ambiciosa. Ahí empieza a convertirse en una advertencia para el legislador y la sociedad.

 

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