El presidente colombiano, Gustavo Petro, y su homóloga venezolana, Delcy Rodríguez, han escenificado este viernes la paulatina profundización de las relaciones bilaterales entre ambos países con un encuentro en la capital de Venezuela en el que han abogado por la "profunda necesidad de unión y de integración de (sus) pueblos" en pro de una "hermandad" más robusta entre Bogotá y Caracas.
En concreto, los dirigentes han abordado siete áreas de trabajo que han definido como "muy importantes" para ambas partes, entre las que se incluyen "asuntos fronterizos, migratorios, consulares, educación y cultura, comercio, industria y turismo, asuntos ambientales y de salud, y también asuntos de seguridad y defensa", según han explicado en una comparecencia conjunta al término del encuentro.
"Es una obligación la unidad de nuestros pueblos para ser libres y (...) es una necesidad ser fuertes para ser respetados. Hemos trabajado intensamente cómo establecer y abonar ese camino de la unidad", ha expresado Delcy Rodríguez durante su turno de palabra, haciendo especial hincapié en la "construcción paulatina de (las) relaciones comerciales" bilaterales desde la llegada de Petro a la Presidencia, tras un período en el que el comercio binacional "cayó a unos niveles muy bajos" fruto de las "decisiones irracionales del Gobierno de Colombia de entonces".
Asimismo, la presidenta venezolana ha revelado que se ha hecho "un abordaje muy serio y muy completo de lo que debe ser el combate a bandas criminales", una cuestión "crucial" de la que ha surgido diversas propuestas de "planes militares", así como "el establecimiento inmediato de mecanismos para compartir información y para el desarrollo de inteligencia".
"Son mecanismos que deben entrar en vigencia inmediata, que sepan los grupos del narcotráfico, grupos que están inmiscuidos en el contrabando de combustible y otro tipo de contrabando que estamos dando pasos firmes para el combate a estos delitos", ha agregado Rodríguez.
Por su parte, Petro ha puesto el foco en las ideas de integración y unidad, fantaseando incluso con la idea de "confederación", siguiendo la línea de la 'Gran Colombia' propuesta por Simón Bolívar. "Nos podría llevar a ser una de las naciones más fuertes del mundo, más poderosas, una nación diversa, plural, respetando las autonomías de cada cual, su propia historia y la historia común, que ha sido mucho. Un poder en el mundo que es el ser el corazón del mundo", ha argumentado.
Petro ha coincidido con Rodríguez al señalar que --en el camino hacia esta unidad-- resulta fundamental "liberar a los pueblos de la frontera de las mafias dedicadas a diversas economías ilegales (...) de tal manera que la frontera sólo sea para el pueblo, pueblo colombiano, pueblo venezolano".
A su juicio, este proceso ha de contar tanto con acción social, como con acción militar y policial para que puedan "restablecerse los caminos concretos de la integración entre (sus) dos naciones".
Unido a lo anterior, los mandatarios han conversado también sobre la interconexión eléctrica, la reanimación del turismo o el trazado de planes socioeconómicos sobre los que construir una "hermandad" que los mantenga alejados de "luchas, conflictos y guerras".
"Las culturas de un mismo pueblo deben ser hermanas realmente y la hermandad humana debe comenzar en el corazón del mundo", ha sentenciado el presidente colombiano en referencia a Colombia y Venezuela.