La actriz Anne Hathaway ha sido nombrada la mujer más bella del mundo por la revista People, en una distinción que reconoce no solo su presencia en pantalla, sino también su trayectoria dentro de la industria del entretenimiento. Sin embargo, lejos de proyectar una imagen de perfección, la protagonista de The Devil Wears Prada ha compartido una visión más íntima sobre su relación con la belleza.
En la entrevista que acompaña este reconocimiento, Hathaway confesó que durante años se sintió incómoda consigo misma, al grado de describir su etapa como “la más larga e ininterrumpida de Hollywood”. La actriz explicó que esta sensación se extendió incluso hasta finales de sus 30, marcada por dificultades para comunicarse y episodios de ansiedad que afectaron su confianza personal.
Además, reveló que enfrentó múltiples “desastres de belleza” a lo largo de su carrera, en gran parte por no comprender el lenguaje técnico del estilismo. Durante años, señaló, tuvo dificultades para expresar cómo quería verse, lo que la llevó a aprender con el tiempo la importancia de utilizar referencias visuales para comunicar mejor sus ideas.
Actualmente, Hathaway atraviesa uno de los momentos más activos de su carrera, con cinco películas en puerta, entre ellas nuevas producciones y secuelas esperadas. En este contexto, la actriz destacó el papel fundamental de su esposo, Adam Shulman, a quien describió como un apoyo constante tanto en su vida personal como profesional.
La ganadora del Óscar también subrayó la importancia de contar con una red de apoyo sólida para alcanzar sus metas, especialmente en un año que calificó como excepcional en términos laborales. Para Hathaway, este reconocimiento llega en una etapa de madurez, en la que ha logrado reconciliarse con su imagen y valorar el proceso que la llevó hasta este punto.