No es solo dos bocas

Desde el Norte

Un día sí y otro también, la herencia de López Obrador nos recuerda lo peligroso que puede ser un discurso encantador e irresponsable. Todos lo recordamos cuando aseguró que era muy fácil construir una refinería o una línea férrea. Su discurso combinó odio, simpleza y falacia. Una narrativa peligrosa, en especial por los efectos para las futuras generaciones.    El pasado jueves 9 de abril se incendió la refinería de Dos Bocas. Unos días atrás se avisó de una fuga de gas y semanas antes se suscitó un incendio. Eso sin contar que en el Golfo de México flota un montón de petróleo que nadie sabe de dónde salió.    El mesías tropical señaló que lo moderno era tener una refinería; dijo dónde se debía construir el adefesio y que costaría 8 mil millones de dólares. Ni parpadeó cuando dio las instrucciones; eso sí, su secta le aplaudió como una colonia de focas que se encuentran satisfechas por un abundante banquete de arenques.    El problema es mayúsculo por varias razones: 1. El sitio donde se construyó la planta no era el mejor y eso quedó demostrado por su debilidad topográfica (se inunda), 2. El costo de la obra al final se triplicó, para llegar a los 24 mil millones de dólares y 3. Carece de obras de infraestructura secundaria que le permitan operar de manera correcta.    La construcción de la planta se inició cuando el mundo busca alternativas no contaminantes para satisfacer sus necesidades en la materia y, peor aún, el gobierno de Morena detuvo y desanimó proyectos de generación de electricidad mediante energía solar y eólica. En las redes circula y es motivo de mofa un video donde López Obrador se queja de los aerogeneradores, por feos y contaminantes.    Dueño de una poderosa oratoria y una atractiva impostura, el tabasqueño se movió en una estrategia discursiva con características como las siguientes: 1. Reivindicante, en especial para grupos dañados por las políticas neoliberales, 2. Nacionalista, 3. Reduccionista, pues a su juicio los problemas son generados por unos cuantos, a los cuales califica de corruptos y enemigos del pueblo, 4. Fantástica, las soluciones no requieren de expertos, solo de “echarle ganas” y ponerle corazón, y 5. Mesiánica, el elegido, con todo y su fama de ignorante, puede conducir al éxito.    No solo se trata de Dos Bocas, para desgracia del país, la crisis va mucho más allá. Hay dos trenes con serias dudas sobre su pertinencia y que en estos momentos sobreviven gracias a subsidios. Lo mismo sucede con un aeropuerto y una línea aérea. Hay muchos otros ejemplos que nos permiten afirmar que Morena decidió mirar al pasado y cerrar los ojos al futuro.   La economía nacional y las finanzas del gobierno ya resienten las tensiones heredadas. En la desesperación se toma más deuda y se dan pequeños pasos en una ruta distinta a la de Obrador. Un ejemplo es el anuncio del fracking. 
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