Con 87 votos en favor, uno en contra y 18 abstenciones, el Pleno del Senado aprobó la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual con incentivos, cuotas mínimas para producciones nacionales y obligaciones en materia de contenido nacional para plataformas digitales.
La iniciativa presidencial aprobada, que abroga la Ley Federal de Cinematografía, amplía su ámbito de aplicación al reconocer no sólo a las obras cinematográficas, sino también a las obras audiovisuales como objeto de regulación.
La reforma establece como principio rector el derecho de toda persona a participar plenamente en la vida cultural cinematográfica y audiovisual del País, reafirma el compromiso del Estado con el fomento al cine y el audiovisual mexicano mediante el programa Fomento al Cine Mexicano (Focine) y otros mecanismos de financiamiento con recursos sujetos a disponibilidad presupuestaria.
Además, mantiene la cuota mínima de 10 por ciento del tiempo total de exhibición en salas de cine, pero exigiendo horarios equitativos, amplía de siete a 14 los días de exhibición y proyección de avances promocionales previos al estreno y mecanismos y obliga a plataformas digitales a ofrecer secciones relevantes y permanentes para obras mexicanas en su catálogo.
Por Morena, el senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara se preció de que la reforma abriría una nueva etapa para el cine y audiovisual en México.
Según dijo, la Ley Federal de Cinematografía de 1992 cumplió una función en su momento, "pero el ecosistema audiovisual del 26 ya no es el de hace más de tres décadas.
"Hoy el acceso a contenidos, su circulación, su producción y su exhibición pasan también por plataformas digitales, nuevos formatos, nuevas audiencias y exigencias de inclusión y accesibilidad.
"Esta nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual tiene una virtud central, que reconoce que el cine y el audiovisual no son sólo una actividad económica, sino una expresión cultural, artística, educativa y social que el Estado mexicano está obligado a proteger, fomentar y hacer accesible. El dictamen está correctamente sustentado en el Cuarto Constitucional, que tutela el derecho de acceso a la cultura y en las facultades del Congreso para legislar en materia de cultura y cinematografía".
La bancada panista terminó por votar en abstención -Lilly Téllez fue la única que lo hizo en contra-y, como explicó Imelda Sanmiguel Sánchez, había elementos preocupantes.
"Se plantean apoyos, estímulos y programas, pero no le garantizan recursos suficientes y proponen pasar a un modelo sujeto del presupuesto anual, lo cual los hace vulnerables y sujetos a la discrecionalidad del presupuesto que cada Gobierno presente".