El bloqueo de la Armada estadounidense a los puertos iraníes, impidiendo la entrada y salida de buques del Estrecho de Ormuz para el comercio con Irán, está provocando un daño económico inmediato al régimen, y las consecuencias se agravarán cuanto más se prolongue el bloqueo, consideró el consejo editorial de The Wall Street Journal.
El diario señaló que de acuerdo con estimaciones de Miad Maleki, de la Fundación para la Defensa de las Democracias y que dirigió la campaña de sanciones del Tesoro estadounidense contra Irán hasta el año pasado, el bloqueo eliminará 435 millones de dólares diarios en actividad económica iraní y obligará al cierre de yacimientos petrolíferos en un plazo de dos semanas.
Ayer, el Comando Central de Estados Unidos informó que "ningún buque logró traspasar el bloqueo estadounidense y seis buques mercantes acataron la orden de las fuerzas estadounidenses de dar la vuelta" el primer día.
El Journal destacó que lo anterior son buenas noticias, ya que Irán exportaba alrededor de 1.5 millones de barriles de petróleo al día, y este flujo constante socavaba los esfuerzos estadounidenses por presionar al país.
Un aspecto clave a observar es si los petroleros que atracan en los puertos árabes del Golfo Pérsico volverán a transitar por el Estrecho en grandes cantidades.
En la medida en que la nueva acción de la Armada estadounidense facilita el desminado y otros preparativos en la zona, representa una doble amenaza para el régimen.
Según un modelo económico elaborado por Elaine Dezenski y Daniel Swift, colegas de Maleki, el daño económico actual de la guerra a Irán ya supera el 40% de su PIB anterior al conflicto.
Maleki calcula que, sin exportaciones, el excedente de producción llenaría la capacidad de almacenamiento de petróleo de Irán en 13 días. Entonces, Irán tendría que cerrar pozos, lo que puede causar graves daños y costarle miles de millones de dólares en ingresos anuales.
"La estructura económica de Irán, fuertemente dependiente de las rutas de tránsito del Golfo Pérsico y las exportaciones de energía, hace que la resistencia continua sea económicamente imposible bajo el bloqueo naval estadounidense", indicó.
Toda la economía iraní sufrirá el colapso de las exportaciones de petróleo. Esto incluye a la Guardia Revolucionaria, que absorbe cerca de la mitad de los ingresos.
Se prevé que la pérdida de importaciones agrave la escasez de suministros y exacerbe la inflación en Irán, que superaba el 50% antes de la guerra. La moneda, que ha perdido más del 97% de su valor desde 2018, probablemente también se vería afectada sin la entrada de divisas.
El régimen iraní sabe que todo esto representa una amenaza para su supervivencia.
El panorama no es alentador. Lo lamentable es que esta presión no haya comenzado hace semanas, concluyó el WSJ.