Las puertas de la cabina de un vuelo reciente de Tel Aviv con destino a Atenas acababan de cerrar cuando una serie de alertas sonó en los teléfonos de los pasajeros, una advertencia temprana de que se aproximaban misiles.La tripulación y los controladores aéreos tuvieron apenas segundos para decidir. Abrieron la puerta y evacuaron rápidamente a todos del avión.Es una escena que se repite en aeropuertos de toda la región, mientras la guerra en Medio Oriente causa estragos en los viajes internacionales. Sirenas antiaéreas han hecho que personal y pasajeros presas del pánico corran en busca de refugio. Aeronaves han permanecido en tierra durante horas esperando que cesen las amenazas. Algunos han despegado o aterrizado minutos antes de que se lleve a cabo un ataque.A los viajeros les resulta cada vez más difícil postergar sus viajes y están volviendo a volar a pesar de que los misiles y drones iraníes han convertido en blancos a algunos de los aeropuertos más transitados del mundo."No me siento totalmente cómoda, pero lo hago porque sé que lo más probable es que esté bien", dijo Sara Kahn Shapiro, una maestra jubilada de 66 años que viajaba de Israel a Estados Unidos para asistir a eventos familiares planeados desde hace meses.El ritmo de los ataques ha disminuido en las últimas semanas, pero Irán sigue lanzando docenas de ataques diarios contra lugares como los Emiratos Árabes Unidos e Israel. Las autoridades de ambos países dicen que casi todos los misiles logran ser interceptados, pero los ataques siguen causando daños. Incluso las amenazas derribadas dispersan metralla peligrosa en amplias zonas, y los aeropuertos suelen estar en riesgo.También existe el riesgo de fallas en los sistemas de defensa antimisiles.Al menos nueve aeropuertos civiles en siete países han sufrido daños por ataques desde que inició la guerra el 28 de febrero, reporta Osprey Flight Solutions, una empresa de seguridad aérea. Otros seis fueron blanco de ataques, pero se desconoce si hubo daños resultantes, indicó la empresa.Ningún vuelo comercial ha sido derribado durante esta guerra, pero al menos cinco aviones estacionados han sido alcanzados. También han habido algunos sustos. Un pasajero que viajaba por el Aeropuerto Internacional de Dubai la madrugada del 19 de marzo describió escenas caóticas cuando sonó la sirena justo antes de su vuelo. El personal parecía rebasado al evacuar toda la terminal, relató.Unos días antes durante un aterrizaje en Dubai, un pasajero en el asiento de la ventanilla grabó un video, verificado por The Wall Street Journal, en el que su avión pasaba junto a un tanque de combustible que había estallado en llamas al ser alcanzado por un dron iraní. Los Emiratos Árabes Unidos han intentado frenar la difusión de imágenes similares amenazando con castigar con años de cárcel y multas de 50 mil dólares a quien comparta fotos o videos que no hayan sido aprobados por el Gobierno de ataques o daños.Siguen ocurriendo incidentes que ponen los nervios de punta. Pasajeros acababan de abordar un vuelo de la aerolínea Etihad partiendo de Abu Dabi con destino a Londres la mañana del lunes cuando una oleada de alertas de misiles vía teléfono celular inundó la cabina.Los sobrecargos ordenaron la evacuación con una instrucción tajante: Tomen sus pasaportes y pases de abordar, dejen todo el equipaje y salgan. Mientras los evacuados se apresuraban al gusano, la tripulación les ordenó guardar sus cámaras. Soldados armados con fusiles les gritaron a los pasajeros que no tomaran fotos ni videos, interceptando al menos a una pareja y exigiendo inspeccionar sus teléfonos.Los pasajeros regresaron al avión tras una breve espera y la aeronave se alistaba para iniciar sus maniobras para tomar la pista de despegue cuando se produjo una segunda alerta. Esta vez, las puertas ya habían cerrado y el gusano se había retraído, por lo que cambió el protocolo. No se dio orden de evacuación ni se hizo anuncio alguno. Los pasajeros permanecieron atrapados en la cabina a oscuras, en silencio, hasta que apareció una segunda señal de fin de alerta en sus pantallas.La tripulación ofreció agua y jugo de naranja. El piloto se disculpó por el trastorno y el retraso causado por un "embotellamiento" de vuelos. Ni la tripulación ni el capitán hicieron referencia alguna a las amenazas de misiles.Sharon Kedmi, director ejecutivo de la Autoridad Aeroportuaria de Israel, afirmó que el despegue es uno de los momentos que involucran mayor reto. Los pasajeros se encuentran atrapados en un avión con decenas de miles de galones de combustible en sus alas, esperando que no ocurra lo peor, dijo.El aeropuerto Ben Gurion de Israel ha permanecido abierto durante la guerra, en un hecho sin precedentes. La autoridad aeroportuaria trabaja para mantener a las personas a salvo, dijo Kedmi, pero los pasajeros deben comprender que algunas situaciones están fuera de su control.Israel ha endurecido sus reglas en múltiples ocasiones para adaptarse a la evolución de las amenazas. El 23 de marzo, el Ministerio del Transporte limitó los vuelos a uno por hora y estableció un límite de 50 pasajeros por vuelo de salida. Desde entonces, algunas medidas han sido flexibilizadas.Un encargado de seguridad aérea israelí declaró al Journal que la limitación de vuelos cumple dos funciones principales: evita grandes concentraciones de civiles en el aeropuerto, lo que facilita el manejo en caso de emergencia y reduce el riesgo de daños colaterales. También reduce el riesgo financiero para las aerolíneas, que de otro modo tendrían que lidiar con cancelaciones masivas. Además, los aviones con menos pasajeros son más fáciles de evacuar.La tecnología moderna puede reducir los riesgos, afirmó el encargado de seguridad. Las autoridades se coordinan con las aerolíneas para establecer los corredores más seguros, y los aviones ajustan su altitud para minimizar el tiempo que pasan en zonas de riesgo. A veces, esto implica rutas de vuelo más largas o despegues y aterrizajes sorprendentemente rápidos.Otros afirman que volar en Medio Oriente no es algo que esté libre de peligro. Osprey, la agencia de asesoramiento sobre riesgos aeronáuticos, mantiene una alerta para los operadores de riesgo extremo que abarca casi toda la región, mientras que el regulador de aviación europeo recomienda a las aerolíneas no sobrevolar el espacio aéreo de Medio Oriente, con la excepción de algunas rutas de mayor altitud en el oeste de Arabia Saudita y en Omán. Escribe a Feliz Solomon a [email protected], y a Georgi Kantchev a [email protected].Traducida del inglés por Grupo Reforma