La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México informó que ha recibido reportes ciudadanos de 96 sitios costeros en los que se ha registrado arribo de hidrocarburo procedente del derrame ocurrido hace varias semanas, el último de ellos de Playa La Pesca, en el municipio Soto La Marina, Tamaulipas.
Los sitios afectados, apuntó, se localizan a lo largo de 933 kilómetros de línea de costa.
De los 96 sitios registrados, detalló en un comunicado, 54 se reportan sin atención, en 14 sitios la limpieza ha sido realizada por las comunidades con sus propios medios, en 20 casos se ha llevado a cabo la limpieza por las comunidades en colaboración con autoridades y únicamente 8 sitios han sido atendidas por Pemex.
"Los recorridos más recientes en playas muestran que el hidrocarburo sigue arribando en varios sitios, lo que exige mayores esfuerzos de limpieza tanto por parte de las comunidades como de las autoridades", apuntó.
"Incluso, persisten reportes sobre la presencia de hidrocarburo en el mar, como una mancha considerable documentada por pescadores cerca del Faro de Santiaguillo, en la zona centro de Veracruz".
Integrada por organizaciones civiles, grupos comunitarios y académicos, la Red advirtió que las costas nacionales del Golfo de México poseen gran riqueza ecológica, con presencia de manglares, arrecifes y dunas costeras, y que constituyen hábitat de numerosas especies, entre ellas, cinco tipos de tortugas marinas y manatíes categorizados en peligro de extinción.
Por ello, demandó suspender de forma inmediata las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en el Golfo de México, "conforme al artículo 79 de la Ley del Sector de Hidrocarburo, como medida precautoria hasta que no se pueda determinar la fuente, sancionar a los responsables (del derrame), asegurar que se minimizaron los riesgos y mejoraron los protocolos de atención".
Anunció una jornada de movilizaciones "por el mar como espacio de vida, y no como zona de sacrificio", que se llevará a cabo el 5 de abril en las diferentes regiones afectadas.
El lunes, organizaciones ambientalistas acusaron a Pemex de falsear y ocultar información del derrame en el Golfo de México que comenzó desde febrero pasado en un ducto subterráneo en el complejo Cantarell.
En un comunicado indicaron que desde 6 de febrero comenzaron a observarse en imágenes satelitales manchas de hidrocarburo en la zona marina frente a Campeche, justo sobre un punto del ducto Old AK C, una línea activa de 36 pulgadas de diámetro que transporta crudo entre la plataforma Akal-C y la Terminal Marítima Dos Bocas.
Un día después, agregaron, llegó al sitio el buque Árbol Grande, especializado en reparación de ductos y operado por Constructora Subacuática Diavaz. Durante los siguientes ocho días permaneció sobre el ducto.
Según el documento difundido por las organizaciones Conexiones Climáticas, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental y CartoCrítica, entre otras, las imágenes satelitales mostraron una mancha de hidrocarburos que para el 19 de febrero alcanzaba casi 300 kilómetros cuadrados.
Pemex negó que el buque Árbol Grande realizara reparaciones en uno de sus ductos y aseguró que la embarcación forma parte de una flota conformada por 13 embarcaciones de mantenimiento y 62 de logística.