Las precampañas de las precampañas

Contra Paradigma

Espectaculares: la "impertinencia" de los políticos

Hace más de medio año que empezamos a visibilizar anuncios con perfiles que no son nada electorales —hasta el momento— en cada esquina, barda y espectacular. Las fórmulas de aquellos actores políticos empiezan con utilizar su actual cargo para el marketing; tal es el caso de Alma Hilda, Toño Martín del Campo, Enrique Galo, Max Ramírez, Arturo Ávila, Nora Ruvalvaba y demás diputados locales del PAN, y si falta uno por mencionar púes tambien lo metemos a la bolsa.

Hasta ahora podríamos pensar que eso es natural en la "jungla política" y, claro, incluso las empresas se apoyan en ello para "hacer su agosto". Todos lo sabemos —y a quien no, se lo contamos—: esos letreros tienen una finalidad meramente política, la cual es visibilizar por un buen rato a posibles candidatos a diferentes puestos; ellos pagan a empresas de publicidad para subirse al ojo público. Así se va creando la famosa percepción; la gente empieza a decir, por costumbre del "dedazo" priista: "Mira ese de ahí", "Esa que está ahí es la siguiente".

Claro, es un trago amargo para un ciudadano, pero ante la corriente de lo naturalmente político, la gente calla o solo murmura. Si en algún momento el tema de las elecciones se convierte en conversación rápida entre familiares, amigos o con el señor de la tienda, las oraciones se forman de la siguiente manera: "Dicen que fulanito o sutanita es la que sigue, ya está todo tapizado".

Ante ello, ¿hay alguna consecuencia? Como tal, no. Muchos elementos legales dictan que los actos anticipados de campaña deben ser objetivos y pedir directamente el voto. Como no son ni candidatos oficialmente registrados, no hay nada que perseguir; y si lo fueran, tampoco, porque la intención de esa publicidad era todo menos pedir el voto. Pero quien conoce de comunicación sabe que sí hay un efecto: existe el posicionamiento, la creación de la narrativa y, al final, todos esos elementos asisten a que los partidos se decanten por ese actor político en su selección interna.

¿Hay una desventaja? Claro que la hay, sobre todo con los candidatos provenientes de la ciudadanía, lejos del apoyo del aparato del Estado. Ellos tienen hasta miedo de poner publicidad en los postes de luz, cuando, con descaro, los que ostentan los medios y el poder lo hacen abiertamente. Aquí la autoridad, como el Instituto, tendría que emitir modificaciones a los reglamentos más precisos para evitar esto y que se respete la equidad. Ademas en CDE del PAN tambien tendria que hacer un posicionamiento. Dicen que abren la candidatura a ciudadanos, y ya se encuientran en desventaja. ¿Qué logica tienes eso?

Hay derechos político-electorales vulnerados de manera anticipada. Dirán que no, pero es tangible; sólo veamos las encuestas, ahí esta la materialidad de la consecuencia. Estas son prueba objetiva del aumento o descenso de la popularidad del actor político. Si ese es el rubro, entonces los demás tendrían las mismas posibilidades de entrar en esa laguna jurídica y favorecerse sin repercusión alguna. En caso de existir para ellos alguna punibilidad y no para los otros, veremos la parcialidad de las instituciones y, con ello, por espíritu constitucional, las elecciones tendrían que ser anuladas hasta que se pueda crear un ambiente de confianza y certeza jurídica.

Sabemos que eso será difícil de lograr, así que no queda otra que entrar a esa vorágine. La pregunta también es la siguiente: aquellos que ostentan por ahora los cargos de mayor honor dentro de nuestra sociedad y quienes son heraldos de las "buenas costumbres", actúan de manera poco ética y se suman al juego de sumas y restas del poder. Cada vez que veo publicidad anticipada con un mensaje claro, veo además a un actor político que deshonra a las instituciones, aunque luego las adulen. Veo actores que no respetan el espíritu de la ley, y es peor cuando son legisladores; da ganas de vomitar. Además, se burlan de manera repulsiva de los ciudadanos con sus grandes espectaculares y, por último, le hacen daño a su ciudad y a su patria. Me recuerdan mucho y me da el mismo sentimiento cuando vas formado en el trafico y ves conductores que se saltan todo y a fuerzas quieren pasar. Asi mero dan la misma vibe, dan cringe.

Gracias a esos hábitos políticos, nuestra democracia va en retroceso. Estarán, a regañadientes, preocupados si se les hace notar su error, pero por dentro les da igual pisar la ley o lo que esta represente. Así son los políticos actuales: si ven una opción, la toman; es el poder por el poder. Simplemente por pensar así se nota que no están a la altura de la investidura. Eso los vuelve despreciables; ellos sí merecen la definición de "gandallas" y "nacos".

¿HASTA CUÁNDO TENDREMOS REPRESENTANTES A LA ALTURA?

 

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