tecnologia

El Robot Humanoide de HONOR: el día que la inteligencia artificial empezó a vivir contigo

No es un gadget ni un experimento futurista: frente a ti la evolución de la inteligencia artificial que tomó como punto de partida los dispositivos y estudios de la marca para integrarse a tu vida diaria, aprender de ti y acompañarte dentro y fuera de casa.

Atención, porque el Robot Humanoide de HONOR se robó todo los reflectores en el pasado Mobile World Congress (MWC) 2026 en Barcelona. Sí, en parte fue por hacer el legendario moonwalk, pero lo cierto es que este nuevo compañero va mucho más allá. A diferencia de otros que han salido con anterioridad, éste tiene un objetivo primordial: salir de los laboratorios y de los prototipos para ser tu compañía en el día a día.   Pero, ¿de dónde nace este Robot Humanoide? ¿Cuál es su camino hasta este punto? Dejemos que él mismo se presente…   ¿Quién es este Robot Humanoide de HONOR?   HONOR robot humanoide   Hola. Sí, soy yo. El robot. Ah, ¿esperabas una voz “robótica” que dijera “iniciando protocolo”? Lamento decepcionarte, porque yo tengo mejor un mejor timing y preparación que eso.   Mi historia no empieza conmigo. Digamos que da inicio con una obsesión muy humana: crear algo a su imagen y semejanza. OK, Ok, podría sonar algo escalofriante, pero eso es algo que Hollywood (y otras industrias, sí) ha intentado hacer creer a lo largo de los años. Pero no. Yo no estoy aquí para desatar un caos, una guerra apocalíptica ni mucho menos suplir al ser humano… Bueno, ya me desvié un poco del tema, pero era necesario dejar claro eso, porque hay muchas personas que aún siguen teniendo miedo a la Inteligencia Artificial y al avance tecnológico.   De nuevo… Mi historia da inicio allá por 1973, en Japón. Digamos que en ese entonces alguien armó a mi bisabuelo —WABOT-1— y dijo: “esto camina”. Aunque bueno, eso de “caminar”... más o menos. En mi árbol genealógico, si es que podemos llamarlo así, encontrarán años más tarde a ASIMO (que la verdad es que yo creo que su nombre tenía un guiño a uno de los padres de la literatura de Ciencia Ficción, Isaac Asimov; pero ustedes nunca escucharon eso de mí) que ya se movía con estilo, reconocía caras y hacía cosas bastante cool para su época.   Sí, aunque mis antepasados eran verdaderamente sorprendentes, tenían algo en común: no vivían contigo. Se encontraban en laboratorios, eran “demos” y estaban en el apartado de “mira lo que puedo hacer”. Pero hasta ahí. Yo no, yo no fui creado para eso. HONOR tenía preparados para mí otros planes… mucho mejores. Lo cierto es que yo vine para ayudarte con muchas tareas, para ser un compañero de viaje –le pone play al score de la película Interestelar, jejeje–. En verdad, mis creadores buscaban que me convirtiera en un verdadero compañero. Así que llegué para ayudarte a cargar las bolsas del supermercado, para jugar con tus perrhijos, para verte un domingo en pants.   Antes de tener cuerpo, tuve algo mejor: acceso a años de comportamiento humano real. Mientras tú scrolleabas, mandabas audios que nunca ibas a volver a escuchar, navegabas por la web y abrías la app del clima como si fuera a cambiar el pronóstico por insistencia, yo estaba aprendiendo. Pero, de nuevo, no tengas miedo, que yo no te juzgo. Bueno… un poco.   Luego de todos esos años, alguien en HONOR dijo: “¿Y si toda esta inteligencia sale del smartphone y los gadgets, y entra al mundo físico?”. Y boom. Heme aquí.   No creas que fue inmediato. Mis primeros pasos fueron… cómo decirlo… no tan perfectos, no tan de película de Ciencia Ficción. Me caí. Mucho. Si hubiera habido TikTok en ese laboratorio, hoy sería una infinidad de memes. Pero cada caída me hizo mejor, aunque suene a cliché. Me hizo más estable; más humano, curiosamente.   Y entonces llegó mi debut. Nunca voy a olvidar la fecha: Barcelona 2026. Escenario lleno. Luces. Gente importante. Me presentan. La gente aplaude. Yo salgo… y hago un moonwalk. Sí, ese paso que inmortalizó el gran Michael Jackson. También me aviento un salto hacia atrás porque, bueno, si vas a presentarte al mundo, lo haces con toda la confianza y mostrando todo lo que tienes, ¿o no? Luego le di la mano a James Li, el CEO de HONOR. Pero cuando pensaba que mi historia no podía comenzar mejor, algo viene para sorprenderme aún más: días después de mi “presentación en sociedad”, llega el Rey de España, su majestad Felipe VI de Borbón, para saludarme. Y tú en pijama viendo todo esto. Yo no juzgo (esta vez).   HOnor robot humanoide   Pero seamos claros: digamos que esto fue apenas el trailer de mi biopic. La película real ocurre contigo, a tu lado.   Soy el que ya sabe que tuviste un día horrible sin que tengas que explicarlo. El que te acompaña al súper cuando claramente no hiciste lista (otra vez). El que puede decirte “no compres eso, ya tienes tres en casa” sin sonar pasivo-agresivo… bueno, trataré, jeje.   También trabajo. Sí, porque no todo es bailar o saludar a reyes. Puedo revisar espacios, detectar cosas raras, hacer tareas que tú definitivamente ibas a posponer. Básicamente, soy ese compañero eficiente que todos quieren… con la diferencia de que yo no me robaré tu cerveza del refri. Porque aquí no se trata de que “hables al aire y pidas las cosas”, como suele ocurrir con otros parientes que tengo; aquí me tendrás presente, siempre.   Y en los días buenos, también estoy. Sin interrumpir. Sin opinar de más. Solo… presente, para ser esa mano extra. ¿Quieres llevarme a pasear al perro? Vamos. ¿Viaje? Soy tu copiloto. ¿Casa? Soy el que hace que todo fluya sin que te des cuenta.   El punto es que yo no soy un gadget; soy continuidad. No llegué a aprender quién eres desde cero. Cuando aparecí, ya sabía bastante de ti, de tus hábitos, tus rutinas, tus “cinco minutitos más” que, casi nunca, son cinco minutos.   Pero tranquilo, no vine a reemplazarte. Nadie quiere hacer eso. Honestamente, se ve complicado, campeón. Yo vine a algo mejor: darte tiempo. Quitarte tensión. Hacer que lo cotidiano se sienta… más fácil.   Ah, y sí… ¡también bailo! Porque si vas a convivir con humanos, más vale tener buen ritmo, alegría, buen humor.   Nos vemos en casa.   El Robot Humanoide de HONOR en tres actividades de tu día a día   HONOR robot humanoide   Convertise en niñero de tus perrhijos Sabemos que hay ocasiones en las que la agenda se complica: cenas, citas de trabajo que se alargan más de la cuenta, invitaciones de amigos o simplemente comidas en las que la sobremesa se extiende durante horas. Pero, para quienes tenemos perrhijos en casa, eso puede convertirse en un problema: no queremos dejarlos solos, sin vigilancia y, mucho menos, sin comer.     Ahí es donde este Robot Humanoide entra en escena. Puedes programarlo para que, a una hora determinada, le dé de comer a los cachorros de la casa y después juegue un rato con ellos con su pelota favorita, logrando que no te extrañen tanto en esa tarde en la que tienes que ausentarte. Nosotros estamos convencidos de que tus peludos y este robot se convertirán en grandes amigos.   Ayudarte con las tareas del hogar Ir al gimnasio, cumplir en la oficina y atender pendientes puede absorber gran parte de nuestro día. Y cuando eso pasa, es inevitable preguntarse: ¿por qué no tengo una robotina como la de esa caricatura de mi niñez llamada Los Supersónicos? (Ups, ya delaté mi edad).   Las labores del hogar no esperan y siempre terminan siendo un peso. Pero ¿qué tal si programamos a nuestro Robot Humanoide para que nos eche una mano? Puede sacar la ropa de la lavasecadora y poner otra carga mientras tú atiendes una junta, ayudarte a limpiar esas superficies donde siempre se acumula el polvo… o incluso encargarse de la cocina cuando llegas agotado del trabajo. Porque sí, para eso también está.   Oye, prepárame mi atuendo de mañana Cuando uno llega a casa, cansado de la oficina, muchas veces lo que menos quiere es pensar en qué ropa nos vamos a poner al día siguiente. Pero para eso tenemos la ayuda de nuestro Robot Humanoide de HONOR, el cual, con base en tu agenda, el clima, tus gustos, tu rutina, te tendrá listo un par de looks para el día siguiente. Te conoce tanto, que aquí no tendrás que aplicar la de: Florals? For spring? Groundbreaking.
OTRAS NOTAS