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Afecta a 10 mil familias incendio en Dos Bocas

Además de cobrar la vida de cinco personas en un incendio, el derrame de crudo en las inmediaciones de la refinería de Dos Bocas provocó un colapso económico en el litoral de Tabasco. Organizaciones pesqueras estiman que 10 mil familias perdieron sus ingresos ante la contaminación que ha ahuyentado las especies y cerrado mercados nacionales al producto local.   Miles de pescadores de escama marina en los municipios de Cárdenas, Centla y Paraíso suspendieron por completo sus salidas al mar ante la mortandad de peces, la desaparición de larvas y el desplazamiento de cardúmenes que detectan el petróleo.   "El problema no es lo que nos llega a la orilla, es lo que está en el mar", consideró Joaquín Madrigal, presidente de la Federación de Sociedades Cooperativas Pesqueras 'El Faro'.   "Mata la larva, el pescado no se reproduce, siente el petróleo y se va. Para que regrese y haya reproducción otra vez, tarda mucho tiempo", agregó.   Pero lo que más le afecta, dijo, es que el golpe ya llegó al bolsillo. Los compradores en los principales mercados del país empezaron a rechazar el producto tabasqueño. "Nos dicen: 'el pescado de Tabasco no, ese está contaminado, no traigan nada'".   "Imagínate: nos echaron a perder la temporada más fuerte del año", lamentó Madrigal.   El líder pesquero explicó que Centla carga con una doble afectación: pescadores de otras zonas se han desplazado hacia allá buscando algo que llevar a casa, pero los permisos cruzados complican todavía más la situación.   "Si sumas todo lo de escama marina, andamos en los 10 mil afectados", calculó. La desconfianza ya se tradujo en cierres concretos: los envíos hacia el mercado de La Viga, en la Ciudad de México, y hacia Progreso, Yucatán, se detuvieron.   Este derrame se suma a los reportes de contaminación que han alcanzado más de 600 kilómetros de costa en el Golfo de México, desde Veracruz hasta Tabasco.   Mientras Pemex ha atribuido parte de los hechos a condiciones climatológicas y ha iniciado labores de contención y limpieza, los pescadores insisten en que el daño al mar no se resuelve con declaraciones.   La empresa productiva del Estado anunció un paquete de apoyos económicos por 35 millones de pesos para mitigar el impacto en las comunidades pesqueras afectadas, que incluye suministro de combustible y equipo.   Sin embargo, en los muelles del litoral tabasqueño el silencio es total y la desesperación crece: muchos ya ven cómo se les esfuma la temporada sin que haya una fecha clara para retomar la actividad.  
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