La Presidenta Claudia Sheinbaum consideró que es malo para el País que se haya rechazado la posibilidad de realizar la revocación de mandato en 2027 y atribuyó la negativa al temor de partidos políticos a perder votos en las urnas.
En su conferencia matutina, la Mandataria recordó que la figura para consultar su permanencia en el cargo seguirá vigente en la Constitución, pero lamentó que no se haya permitido que el ejercicio fuera concurrente con los comicios federales del siguiente año.
"La revocación de mandato existe. Lo que no se aprobó es que pueda ser la revocación de mandato a petición de las firmas en las elecciones intermedias. ¿Por qué negar esta posibilidad? ¿Qué problema tiene? Ninguno. Yo pienso que es malo para el País que no se haya aprobado, pero bueno, así lo decidieron", afirmó.
"Tampoco es gravísimo, pero pienso que hubiera sido muy bueno que se abriera la posibilidad de hacerlo en el tercero o en el cuarto".
Desde Palacio Nacional sostuvo que no había argumentos suficientes para impedir su aplicación en 2027 o en ejercicios posteriores.
"No había ningún argumento, uno solo, que tuviera argumentos suficientes para que la revocación no se hubiera podido hacer en el 2027 o para el siguiente Presidente o Presidenta", expresó.
Afirmó que, desde su perspectiva, los partidos que votaron en contra tenían el temor de perder votos si ella aparecía en la boleta.
"Probablemente los partidos tenían temor a que, si la Presidenta va en la boleta y no haciendo campaña por un partido político o por otro, tuvieran más votos algunos partidos que otros", señaló.
Advirtió que, aunque el PT estuvo en contra -a pesar de ser aliado de Morena-, también lo hicieron otras fuerzas políticas, por lo que cada actor deberá asumir el costo de su decisión ante la ciudadanía.
"Bueno, ya que cada quien haga su valoración sobre los partidos que votaron a favor y en contra", sostuvo.
No obstante, pidió no desechar los avances alcanzados con aliados.
"Dependen de Morena y de los propios partidos las alianzas hacia el 2027. Creo que hemos avanzado en muchísimas cosas juntos y tampoco hay que tirarlo esto por la borda. Se votó juntos la reforma al Poder Judicial, la reforma al sector energético, la reforma para los pueblos originarios, que la Guardia Nacional sea parte de la Secretaría de la Defensa y cerca de otras 16 reformas constitucionales. En fin, eso hay que reconocerlo", recordó.
Aunque quedó descartada la posibilidad de un "Plan C", Sheinbaum adelantó que buscará retomar propuestas para ampliar la democracia participativa mediante consultas en estados y municipios, incluso con votación electrónica.
"Esa parte sí me gustaría recuperarla y probablemente muchos partidos estén a favor de que la gente participe más", agregó.
La Presidenta advirtió que, pese al rechazo, lo aprobado en la reforma electoral mantiene avances de su proyecto que permitirán recortar y homologar gastos en congresos locales, ayuntamientos y consejeros del INE.
"Nosotros luchamos por acabar con el régimen de corrupción y privilegios que prevaleció por lo menos por 36 años en nuestro País", agregó.