Sin el respaldo de uno de sus aliados, el PT, Morena en el Senado de la República dio ayer, en comisiones, el primer paso para empujar el polémico Plan B en materia electoral de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Esa señal, en todo caso, no despejó el camino para conocer qué pueda ocurrir este miércoles en el pleno, cuando el dictamen sea discutido, vista la reticencia del PT a apoyar el Plan B.
"Nadie tiene la versión de qué va a pasar mañana", resumió un senador.
Minutos antes de que en el seno de las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos se votara, el jefe de la bancada de Morena, Ignacio Mier, difundía una foto rodeado por senadores y diputados de los aliados de la 4T, petistas y verde ecologistas.
Pero el poblano no acompañó esa imagen de un mensaje con el que avisara que el Partido del Trabajo acompañaría el Plan B.
"La coalición Morena, Verde y PT seguirá unida y haciendo historia", posteó Mier. Sin aportar más definiciones.
De suerte que este miércoles, cuando se abra la discusión en el pleno, la incertidumbre impregnará el ambiente: los petistas se guardaron hasta el último minuto el sentido del voto de cada uno de sus seis integrantes.
Si el coordinador de la bancada del Verde Ecologista, Manuel Velasco, ha presumido que tendría 13 de 14 votos para apoyar el Plan B, en la pista de la oposición se ha asegurado que nadie faltará a la sesión y que todos votarán en contra.
Si el tablero electrónico marcara un registro de asistencia de 128 senadores, Morena amarraría el Plan B con el voto de 86 parlamentarios. Pero, si los seis del PT mantienen su voto en contra, la 4T no podría cantar victoria.
En el Senado muchos se preguntaban por qué Morena había decidido correr el riesgo de perder en una votación, como ocurriera en San Lázaro con la reforma electoral, el Plan B.
En todo caso, el dictamen será votado al filo de las 17:00 horas. Hasta anoche, las fuentes consultadas coincidían en que el PT mantendría su rechazo al Plan B, aunque otras veces señalaban que no debía descartarse un escenario en el que Gobierno hubiese "doblado" a los petistas y estos terminaran por aportar su voto.
Ayer a la sesión de comisiones unidas no asistieron los dos senadores petistas con representación en la comisión de Puntos Constitucionales, Gonzalo Yáñez y Liz Sánchez. Y con el rechazo de las bancadas del PAN, MC y PRI, el Plan B fue aprobado con 24 votos en favor y 11 en contra.
"Todo parece indicar que por ahora no tienen los votos", deslizaba el senador panista Ricardo Anaya.
Por Morena, la senadora Guadalupe Chavira reconocería con desparpajo que, con el recurso de la revocación de mandato, la 4T se metía de lleno a la campaña con la figura de la Presidenta Sheinbaum.
"Está claro que la Presidenta de la República es la mejor evaluada en América Latina, pero también nosotros no podemos confiarnos y pecar de soberbia", planteó.
"Sabemos --incidió-- que tenemos que estar en territorio y sabemos que tenemos que convencer para seguir haciendo historia".
Las bancadas opositoras cuestionaron con severidad la posibilidad que tendría la Presidenta de hacer campaña al amparo de la figura de revocación de mandato.
El panista Ricardo Anaya afirmó que la iniciativa del Plan B "es la más chafa, pobre y peor elaborada". Según dijo, el PAN no le tiene miedo a la revocación. "Vamos, pero con piso parejo, y el pueblo ni se los está pidiendo", planteó.
Por el PRI, la senadora Carolina Viggiano espetó a los de Morena: "A ustedes les vale gorro lo de las regidurías y todo eso, no les importa, eso no tiene tema. Lo que les importa es la revocación de mandato. Están buscando cómo distraer la atención.
El senador emecista Luis Donaldo Colosio cuestionaría el hecho de que, con el Plan B, "se permite expresamente que la titular del Ejecutivo Federal promueva el voto a su favor.
Colosio advertiría que "la responsabilidad de la Presidenta no es levantar a Morena, es levantar al país. Y que la quieran sacar a hacer campaña no es solo un acto desesperado, es por mucho muy negligente".
El senador Waldo Fernández, del Verde Ecologista, afirmó que "es mojigatería que la titular del Poder Ejecutivo no pueda defender a su Gobierno. Es fundamental, como sucede en las democracias más avanzadas. No podemos pedir ser una democracia avanzada cuando seguimos teniendo en estas discusiones, mojigatería.
"Si un Gobierno va bien, es responsabilidad de los ciudadanos validarlo. Si un Gobierno va mal, es responsabilidad de los ciudadanos sancionarlo. Y de eso se trata esta profunda modificación constitucional que en mi grupo vamos a acompañar".