locales

Contaminación del agua en SLP afecta el desarrollo cognitivo infantil

Investigaciones universitarias han identificado la presencia de metales en agua subterránea de la zona metropolitana.

La presencia de contaminantes en el agua subterránea de la zona metropolitana de San Luis Potosí representa un riesgo creciente para la salud pública, particularmente para la población infantil, de acuerdo con investigaciones recientes del Grupo Universitario del Agua de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).   Los estudios han identificado concentraciones de flúor, arsénico y, de forma progresiva, uranio en diversos pozos de abastecimiento, lo que configura un escenario de exposición crónica a sustancias potencialmente tóxicas. Esta combinación de elementos no solo afecta órganos vitales como los riñones, sino que también puede incidir en el desarrollo neurológico desde etapas tempranas, incluso durante la gestación.   Afectaciones importantes Especialistas advierten que la exposición prolongada a estos contaminantes se asocia con alteraciones en la capacidad de aprendizaje, dificultades de concentración y una posible disminución del coeficiente intelectual en niñas y niños. En este sentido, el problema trasciende el ámbito ambiental para convertirse en un desafío estructural con implicaciones sociales de largo plazo.   A este panorama se suma la infiltración de agentes externos en los acuíferos, fenómeno que compromete la seguridad del agua incluso en fuentes profundas. Investigaciones recientes han documentado la presencia de nitratos derivados de actividades agrícolas, bacterias provenientes de aguas residuales y microplásticos asociados a la quema de residuos. En al menos uno de cada diez pozos monitoreados se han detectado estas condiciones.   Impactos diferenciados en la población El riesgo sanitario derivado de la calidad del agua no es homogéneo. La evidencia científica señala que ciertos grupos presentan una mayor vulnerabilidad ante la exposición a metales pesados y contaminantes complejos. Entre ellos destacan las niñas y los niños, debido a su etapa de desarrollo físico y neurológico; las mujeres embarazadas, por la posibilidad de afectaciones durante la gestación; así como las personas adultas mayores y comunidades que dependen directamente de fuentes de agua sin tratamiento adecuado. Los efectos potenciales incluyen daño renal y hepático, alteraciones óseas y dentales por exposición a flúor, así como afectaciones neurológicas que pueden impactar funciones cognitivas esenciales.   Necesidad de medidas estructurales Ante este escenario, especialistas han subrayado la urgencia de fortalecer las estrategias de tratamiento y monitoreo del agua. Entre las principales recomendaciones se encuentra la implementación de tecnologías avanzadas de purificación, como sistemas de ósmosis inversa, capaces de remover metales pesados y otros contaminantes que no son eliminados mediante procesos convencionales.   Asimismo, se plantea la necesidad de establecer esquemas permanentes de vigilancia de la calidad del agua en toda la red de distribución, así como políticas públicas orientadas a reducir las fuentes de contaminación, particularmente aquellas asociadas a actividades agrícolas y a la gestión inadecuada de residuos.   Recomendaciones ante la problemática Ante este escenario, especialistas sugieren diversas medidas para reducir riesgos: Implementar sistemas de purificación avanzados, como la ósmosis inversa; evitar el consumo directo de agua de pozo sin tratamiento adecuado; realizar monitoreos constantes de la calidad del agua en viviendas y escuelas; promover políticas públicas enfocadas en saneamiento y control de contaminantes; y reducir prácticas que favorecen la contaminación, como el uso excesivo de fertilizantes o la quema de basura. Asimismo, subrayan la necesidad de priorizar inversiones en infraestructura hídrica que garanticen agua segura, más allá de soluciones temporales o visibles.   Autoridad municipal cuestiona vigencia del informe En respuesta a los hallazgos, el alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, puso en duda la actualidad de los datos presentados, al señalar que podrían derivarse de estudios realizados en años anteriores. El edil consideró indispensable actualizar la información antes de emitir conclusiones, al tiempo que manifestó disposición para respaldar la realización de nuevos análisis.   Sostuvo además que el sistema de abastecimiento municipal cumple con la normatividad vigente y que el agua es sometida a procesos de cloración. No obstante, especialistas han advertido que dichos procesos no son suficientes para eliminar metales pesados ni contaminantes complejos, por lo que insisten en la necesidad de adoptar soluciones tecnológicas más robustas.   En este contexto, la discusión sobre la temporalidad de los estudios contrasta con la evidencia disponible sobre los riesgos potenciales. Para la comunidad científica, el principio de precaución debe prevalecer, dado que los efectos de la exposición prolongada podrían ser irreversibles, particularmente en la población infantil, cuyo desarrollo depende, en gran medida, de condiciones ambientales seguras.    
OTRAS NOTAS