Desde el Lunar Azul
Buen fin de semana, estimados lectores.
En esta tierra de la feria de ferias, esa que cada año nos roba la atención, el ánimo… y la cartera, la cosa ya no es como antes. Para algunos, porque no les gusta lo que se ha convertido; para otros, porque simplemente ya no les alcanza. Aquella feria del pueblo, de la raza, mutó en un catálogo de espectáculos caros, encapsulados y cada vez más concentrados en el famoso “foro de rancho”, como si la diversidad fuera un lujo que ya no entra en el presupuesto.
Y cuando falta imaginación o voluntad, para innovar en instalaciones y oferta, pues sale más fácil sacar la chequera. Ahí tenemos a la gobernadora metiéndole billete serio a la promoción nacional, con campañas que parecen más propias de Las Vegas que de Aguascalientes. Carísimas, por cierto. Pero eso sí, de paso también se posiciona su imagen fuera del terruño. Porque, seamos francos, cruzando los arcos de seguridad con tecnología de punta, polis atravesados y uno que otro paisano reportando “mordida”, el nivel de conocimiento de la mandataria no es precisamente nacional. Así que, como diría el clásico, matan dos pájaros de un tiro… con dinero público.
Pero regresemos al terruño, donde los nervios no los pone la banda, sino las obras de “remozamiento” del Casino de la Feria. Ese espacio que alguna vez fue relevante y hoy parece más un símbolo de nostalgia administrada. El Patronato, en su infinita creatividad, concesiona y remodela para que un privado haga negocio con recursos que, aunque se disfracen, terminan siendo públicos. Porque no hay magia, lo que recauda el Patronato sale, al final, de todos.
El famoso contrato de los “8 milloncejos” pagados por Don Paquín, para dejar presentable el Casino, está en veremos. Y mientras tanto, el drenaje colapsado en la zona del palenque y alrededores nos regresa a la realidad, baños portátiles como solución estructural. Modernidad, pues. Un gobierno estatal y municipal cada vez más enredados en su propia operación.
Y mientras la feria avanza entre luces y fugas, la grilla política no descansa.
En Aguascalientes, la jefa política panista insiste en enfriar los tiempos de la sucesión, pero la realidad electoral del país y del estado, no está para pausas elegantes. Si el PAN quiere conservar ventaja, no puede patear el bote más allá de junio. Porque en política, el que duda… pierde.
Ahí está el senador del bigote, jugando al “Tío Lolo”, amagando sin decidir. Y cuidado, porque hoy lo que se busca no son perfiles prudentes, sino definidos. Sí, ya sé, algunos dirán que no es tibieza, sino cálculo. Ajá. Pero la propia gobernadora ya marcó el precedente, desde su paso por la alcaldía fue clara, voy por la gubernatura y no me quito. Así se juega en serio.
El contraste está en otros estados. En Zacatecas, por ejemplo, el PAN ya tiene nombre, Miguel Varela, desde Tlaltenango a la capital, con padrinazgos que cruzan fronteras estatales desde Aguascalientes. Y en ese mismo tablero, Movimiento Ciudadano, con Jorge Álvarez Máynez moviendo fichas, ya habría sumado a Fito Bonilla, cuadro del PRI, de esos que llevan años esperando turno… y promesa incumplida.
En Nuevo León, el juego no es menos interesante, Adrián de la Garza convertido en pieza codiciada, disputado entre el panismo de Jorge Romero y el priismo de Alejandro Moreno, alias “Alito”, que sigue administrando lo que queda del viejo aparato tricolor como si fuera franquicia personal.
Y ahí está el punto de fondo, hoy no son los partidos los que definen proyectos, sino los nombres. Liderazgos individuales que pesan más que estructuras debilitadas. Dígame si no, ¿qué dirigente nacional, fuera de Alito, realmente controla su partido? Jorge Romero contenido por gobernadores; Marko Cortés aún metiendo mano; y en Morena, ni Luisa María ni el “Andy” han logrado cohesionar a las tribus. Más bien al contrario, ya se escuchan voces ( de los duros y los no tan puros) que piden relevos urgentes para evitar otro “durangazo” en 2027 que le reviente en las manos a la presidenta… y al de Palenque.
Así las cosas, feria cara, política adelantada y liderazgos en disputa.
Aquí dejo esta roca.
Empújela usted
Yo vuelvo. Como siempre.