Katie Perry, diseñadora australiana, que no Katy Perry, cantante de éxitos como I kissed a girl, ha ganado la disputa legal que mantenía con la artista por el uso de su nombre para su marca de ropa. Este conflicto lleva abierto desde hace más de una década, pero finalmente el Tribunal Superior de Australia ha fallado a favor de la empresaria, apoyándose en que no interfiere con el producto de la cantante.
La diseñadora ha emitido un comunicado en su página web hablando sobre este litigio. "Como propietaria de una pequeña empresa y madre de dos niños pequeños, este proceso ha sido increíblemente exigente. Hubo momentos emocionalmente agotadores, pero siempre creí en defender mi negocio y la justicia" dijo. Katie aseguró que, cuando empezó con su marca, no conocía a la cantante, y que simplemente quería construir un negocio usando el nombre con el que nació.
Además, se pronunció sobre la importancia que tiene para ella la elaboración local, algo de lo que se siente muy orgullosa, y la defensa de los negocios de menor escala. "Este caso nunca ha sido solo sobre un nombre. Se ha tratado de proteger a las pequeñas empresas en Australia, de defender lo que es correcto y de demostrar que todos importamos" concluyó la empresaria.
En 2008, la diseñadora registró su marca de ropa Katie Perry en Australia. El 10 de junio de ese mismo año, la artista musical lanzaríaI Kissed A Girl, una canción que se convertiría en todo un éxito y que le dio mucho reconocimiento a nivel mundial. Un año después, la cantante se estaba preparando para su gira Hello Katy en Australia, y su equipo quiso crear una tienda online para comprar merchandising y otros productos relacionados con la marca de Katy Perry para todos sus fans.
La actual pareja de Justin Trudeau y su equipo legal intentó bloquear el registro de la firma australiana. Pero Katie siguió usando el mismo nombre, alegando que la venta de prodcutos relacionados con la cantante infringía en su marca, ya registrada en el país. En el 2019 el conflicto volvió a estallar cuando la diseñadora demandó a la estrella del pop en el Tribunal Federal de Australia, justificando que los productos que vendió durante ese tour atentaban contra sus derechos de propiedad intelectual.
Cuatro años después, se produjo la primera decisión judicial favorable a la diseñadora, permitiéndole seguir usando su marca. Pero en el 2024, el equipo de la intérprete de Firework apeló argumentando que Katy ya contaba con una reputación en Australia, y a nivel mundial, por lo que su nombre artístico, ya que su nombre real es Katheryn Elizabeth Hudson, no podía desligarse de la reputación comercial asociada a ella.
Finalmente, el Tribunal Superior de Australia falla a favor de Katie Perry determinando que su tienda no vulnera las leyes sobre marcas comerciales. Además, la fama de la cantante no se extiende automáticamente al sector textil, por lo que no podía reclamar exclusividad allí, ni tampoco se ha generado confusión entre los consumidores de la diseñadora y los de Katy. Se da por acabado una batalla mediática que empezó hace mucho tiempo y que ha enfrentado a una pequeña empresaria contra una superestrella reconocida por todo el mundo.