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Iglesia: contingencias ambientales se han vuelto parte del calendario

La Iglesia católica mexicana alertó este domingo que las contingencias ambientales se han vuelto recurrentes en grandes ciudades como la Ciudad de México, que suma cuatro en lo que va del año, y señaló que son reflejo de una relación deteriorada con la naturaleza.   "En la Ciudad de México y en otras grandes urbes, las contingencias ambientales se han vuelto parte del calendario. Nos hemos acostumbrado a un escenario en el que las autoridades emiten alertas, los ciudadanos ajustan sus rutinas y la ciudad continúa", apuntó la Arquidiócesis de México en su editorial del semanario 'Desde la fe' publicado este domingo.   "A primera vista, podría parecer solo una consecuencia de la densidad urbana, del crecimiento del parque vehicular o de condiciones atmosféricas desfavorables, sin embargo, la repetición constante de estas alertas apunta hacia una realidad más amplia", añadió.   Esta semana ocurrió la cuarta contingencia ambiental atmosférica por ozono en 2026 en la zona metropolitana del Valle de México (ZMVM) que fue anunciada el martes por la tarde y suspendida este miércoles por la Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) del Gobierno de México.   Para el órgano católico, las contingencias ambientales "son también la manifestación de una relación deteriorada entre el ser humano y la creación" y apuntó que más allá de las condiciones atmosféricas o de los índices de partículas suspendidas "estos eventos ponen al descubierto que está en juego la forma en que hemos de habitar el mundo".   Además, apuntó que detrás del deterioro ambiental "confluyen múltiples factores, como los modelos de consumo que privilegian lo inmediato, ciudades que crecen sin armonía con su entorno y sistemas productivos que agotan los recursos naturales".   También señaló que diversos informes ambientales muestran que la contaminación atmosférica continúa siendo uno de los principales riesgos para la salud que afecta en especial a niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias.   "Las contingencias ambientales que hoy ocupan titulares son señales de advertencia que invitan a revisar nuestras decisiones colectivas y personales (...) quizá el signo más preocupante no sea la contaminación misma, sino la facilidad con la que hemos aprendido a convivir con ella", expuso la Arquidiócesis.   La cuarta contingencia ambiental por ozono ocurrió tras las registradas el 8 de enero y el 12 y 15 de febrero. Además, el 1 de enero se decretó otra contingencia por mala calidad del aire y altas concentraciones de partículas suspendidas.   En la zona metropolitana del Valle de México, compuesta por la Ciudad de México y 60 municipios colindantes donde viven cerca de 20 millones de personas, los 150 puntos del índice de calidad del aire son la cifra máxima permitida, por lo que cuando esta se rebasa las autoridades declaran la contingencia ambiental. 
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