Nuevos mensajes internos filtrados han puesto bajo escrutinio a Live Nation y su filial Ticketmaster, luego de que conversaciones privadas entre empleados mostraran comentarios burlones sobre los fans que pagan altos precios por asistir a conciertos.Los chats, que salieron a la luz como parte de documentos judiciales en un caso antimonopolio en Estados Unidos, incluyen mensajes intercambiados en Slack entre ejecutivos y directores regionales de la empresa alrededor de 2022. En ellos, algunos empleados bromeaban sobre las tarifas adicionales que se cobran en los eventos, como estacionamiento o accesos VIP.Entre los mensajes que se hicieron públicos aparecen frases como:“Esta gente es tan estúpida. Casi me siento mal por aprovecharme de ellos”.“Los estamos robando a ciegas, bebé. Así es como lo hacemos”.“Tengo el estacionamiento VIP hasta en 250 dólares, jaja”.También se mencionan cargos elevados por estacionamiento, con tarifas de 50 a 60 dólares dependiendo de la zona, lo que alimentó la polémica sobre el costo real de asistir a conciertos en Estados Unidos.Las conversaciones forman parte de evidencia presentada en el proceso judicial contra Live Nation y Ticketmaster, compañías acusadas por el gobierno estadounidense y varios estados de dominar el mercado de conciertos y encarecer los boletos mediante prácticas anticompetitivas.Las autoridades sostienen que el control que la empresa tiene sobre promotoras, recintos y sistemas de venta de boletos limita la competencia y contribuye a que los precios de los eventos se disparen.El caso también ha puesto bajo la lupa prácticas como tarifas ocultas, cargos por servicios y acuerdos exclusivos con recintos, que según las acusaciones terminan inflando el precio final de las entradas.Tras la difusión de los mensajes, Live Nation afirmó que las conversaciones fueron comentarios informales entre empleados y que no reflejan los valores ni las políticas de la empresa. La compañía también aseguró que sus directivos no tenían conocimiento de esos mensajes hasta que se hicieron públicos.Mientras tanto, el caso continúa generando debate sobre el costo de los conciertos y el poder que Ticketmaster tiene dentro de la industria del entretenimiento en vivo.En redes sociales, la filtración de los chats provocó indignación entre los fans, muchos de los cuales señalaron que las conversaciones parecen confirmar lo que durante años han denunciado: que asistir a conciertos se ha vuelto cada vez más caro debido a cargos adicionales y tarifas poco transparentes.