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Es Roberto Carlos un romántico inalcanzable

Roberto Carlos Moreira Braga tuvo una buena convocatoria aunque no ha pasado ni un año de su anterior visita a la Arena, efectuada en mayo de 2025

Todo hombre que sabe querer y ama de verdad, seguro se ha sentido identificado con los éxitos del incansable Roberto Carlos.    El cantautor brasileño de 84 años no pierde esos detalles, muy suyos, para continuar su conquista del público regio, con el que generó en la Arena Monterrey ese enamoramiento que parece interminable.    Anoche, una vez más surgió la chispa entre él y sus fieles fans que corearon gustosos las canciones del artista nacido el 19 abril de 1941, que tiene más de 600 canciones grabadas, ganador de tres Grammy americanos y el Premio a la Excelencia en Lo Nuestro.    Desde el inicio de la velada, la estrella de la noche les propuso, con sus letras, no hablar de otra cosa que no fuera amor, y la audiencia conformada por 7 mil 900 espectadores (cifra proporcionada por los organizadores) lo aceptó gustosa.    Algunos corearon las melodías en tono bajo, otros lo hicieron más fuerte, pero la entrega fue masiva en este show que inició a las 21:18 horas.    Primero, sus 11 músicos y dos coristas hicieron un medley de sus temas más emblemáticos; después, Roberto Carlos salió al escenario con un caminar lento, sonrisa amplia, vistiendo un traje blanco.    La primera ovación de su público se escuchó.    La nostalgia invadió el recinto al llegar éxitos grabados hace más de 50 años como "¿Qué Será de Ti?".    "Monterrey, gracias por todo este cariño, una de esas cosas lindas que siempre he recibido de ustedes, aquí, en México", saludó el cantante.    "Estoy muy feliz, muy contento de estar aquí, y una vez más: muchas gracias por haber venido. Me gustaría decir muchas otras cosas, no soy mucho de hablar, mi negocio es cantar, cantar lo que quiera decir".    Roberto Carlos Moreira Braga tuvo una buena convocatoria aunque no ha pasado ni un año de su anterior visita a la Arena, efectuada en mayo de 2025.    El brasileño cantó en español y portugués un repertorio que incluyó "Cama y Mesa", "Detalles", "Lady Laura" y "Propuesta".    Como es costumbre en sus shows, este eterno enamorado dio a conocer que hay tres cosas que más disfruta en la vida: "La segunda, el sexo; la primera, sexo con amor, y la tercera, un buen helado de vainilla".    Esta confesión siempre desata euforia entre su público, y esta vez no fue la excepción.    Su declaración de amor siguió con "Cóncavo y Convexo" y "Mi Cacharrito", de sus primeros hits mundiales, lanzado en 1964.    "Para tener 84 años canta muy bien, fabuloso, tiene la misma voz", expresó Lili Arteaga, de 59 años, una fan que atenta presenció el recital en el que no pudo faltar "El Gato Que Está Triste y Azul".    De camisa desabotona en pecho, Roberto Carlos no se fue sin antes regalar su versión de "El Día Que Me Quieras".    En un concierto que convocó a personas de todas las edades llegaron al final otras de sus joyas: "Amigo" y "Jesús Cristo".    No se podía ir sin repartir flores rojas a las más fervientes admiradoras que estaban al frente del escenario y estiraron su mano para recibir una.    Este detalle por parte de Roberto Carlos nunca falta rumbo al final de una noche con él.    Este incasable de los escenarios hizo cantar a los regios "Amada Amante", y aplaudió gustoso por la respuesta de sus incondicionales. Y aunque se despidió una vez más, regresó a cantar "Un Millón de Amigos" y "Solamente Una Vez", en una noche de éxitos interminables.  
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