El Día Internacional de la Mujer, o 8M, es una fecha para reflexionar sobre la lucha por los derechos de las mujeres y los desafíos que aún persisten. También es una oportunidad para que todas las personas, incluidos los hombres, se sumen a la búsqueda de una sociedad más igualitaria.
El 8M, abreviatura de 8 de marzo, conocido como el Día Internacional de la Mujer, es una fecha que suele generar debate. Para muchas personas aún existe confusión sobre cómo debe conmemorarse —más que celebrarse—, pero en el contexto de las causas sociales y la defensa de los derechos humanos es importante tanto reconocer los avances logrados como reflexionar sobre los retos que aún persisten. Por ello, vale la pena detenerse a entender qué representa el 8M y cómo cada persona puede sumarse a esta fecha desde los distintos espacios que habita.
¿Qué es el 8M y por qué es importante?
El 8M tiene raíces profundamente políticas, pues se inspira en el movimiento obrero socialista de finales del siglo XIX. Específicamente, durante la Revolución Industrial, cuando las trabajadoras textiles de Nueva York salieron a las calles para protestar contra las duras condiciones laborales que enfrentaban. De ahí, en 1911 comenzó la conmemoración del Día Internacional de la Mujer en algunos países del mundo, pero de igual forma, se realiza mediante marchas y protestas para exigir derechos como el voto, el trabajo y la no discriminación laboral o académica.
En 1975, el 8 de marzo se nombra oficialmente como Día Internacional de la Mujer, con la intención de dedicar ese día a la promoción de la equidad en la vida privada y pública, la sociedad, la salud, la política, la economía y las relaciones sentimentales y profesionales.
Nacido como una forma de conmemorar los esfuerzos de las mujeres que han luchado por sus derechos a través de la historia, hoy en día esta fecha es una invitación a analizar los retos que siguen presentes en materia de derechos de la mujer y las estrategias que debemos procurar para conseguir la equidad de género.
¿Cómo conmemorar el 8M si eres hombre?
Seguramente has escuchado antes que el 8M no se celebra. Esto está directamente relacionado con la historia que te contamos antes, que hace de esta fecha un recordatorio de las injusticias que atraviesan muchas mujeres en el mundo y no tanto un motivo de celebración. Sin embargo, esto no significa que si eres hombre debas mantenerte al margen de las causas sociales que suelen ocurrirle mayoritariamente a las mujeres, pues el feminismo es algo de lo que todos podemos aprender y mejorar (sí, los hombres también pueden ser feministas), más allá del género con el que hayamos crecido.
Aquí te compartimos algunas propuestas para conectar con lo que el 8M busca señalar y mejorar en la cotidianidad, para que te integres en ellas como mejor te acomode.
Escucha a las mujeres
En muchos casos, las mujeres llegamos a sentir que en un afán de protagonismo masculino, son pocos los hombres que nos escuchan cuando queremos compartir cómo nos sentimos o lo que pensamos. Escapa de este patrón prestando atención a las mujeres que conoces cuando ellas quieren compartir contigo sus ideas o necesidades. La escucha atenta es un valor que te servirá con cualquier persona, pero si la hablamos desde el género, se vuelve en una necesidad de reivindicación histórica. ¿Qué opinan las mujeres que te rodean sobre esta fecha? ¿Qué les gustaría que fuera diferente sobre cómo se sienten en el día a día siendo mujeres o sobre el lugar que han tenido en el mundo? ¿Consideras que cuando una mujer habla sobre lo que siente tu atención es menor que cuando lo hace un hombre? Quizá no es algo que suceda con mala intención, pero sin duda es algo que muchas mujeres sienten y que hace difícil la validez de sus emociones.
Cuestiona los privilegios
Las personas crecemos en un sistema que se ha construido mediante el patriarcado primordialmente. Esto hace que los hombres puedan acceder a ciertos privilegios durante su vida que en muchas ocasiones ya ni siquiera notamos. Por ejemplo, el poder salir a la calle sin el temor al acoso sexual o el poder ocupar puestos de poder en los trabajos sin que se les cuestione sobre sus formas de llegar a ellos. Conocidos como micromachismos, los privilegios pueden hacer que no notemos o que normalicemos conductas que son producto de una ideología que posiciona a un género por encima del otro. Una buena manera de combatir esto en el marco del 8M es reflexionando sobre si algunos de los logros que tienes o de las conquistas que acumulas tienen que ver con una ventaja asociada al género y cómo podrías evitar que esta práctica dañe a las mujeres que conoces. No se trata de abandonar lo que has construido, sino de trabajar en que todas las personas tengan igualdad de oportunidades.
Analiza tu propio camino
El feminismo le sirve a todas las personas porque su principal intención es la búsqueda de la igualdad de derechos para todos, sin importar su género. En ese sentido, los hombres también se benefician de este marco filosófico y político, pues la violencia que producen las estructuras de género también les afecta directamente. Desde el ya caduco “los hombres no lloran” hasta las ideas sobre valentía y masculinidad tóxica que reprimen a muchos hombres, el sistema patriarcal tiende a reducir las posibilidades de identidad y expresión de los hombres, que en muchos casos deben amoldarse a una forma de pensar y actuar que quizá no les es cómoda. Por eso, también puedes aprovechar el 8M para reflexionar sobre qué tipo de hombre te gusta ser, sobre lo que para ti significa la masculinidad y la feminidad y sobre cómo encontrar el balance y respeto en esta aparente dualidad.
