Desde el Lunar Azul
Buen viernes chiquito.
Pues nada, que por fin llegó la descafeinada reforma electoral al lugar de donde quizá debió haber salido desde el principio, San Lázaro. Ya se sabe cómo funcionan estas cosas en la política mexicana, lo que empieza mal suele terminar peor. Y existe además esa vieja máxima del sistema político nacional, si quieres que algo no se haga o no se resuelva… crea una comisión.
Y exactamente eso hizo la presidenta Sheinbaum al nombrar una comisión encargada de construir la propuesta de reforma. Una comisión de la que muchos dudan, con cierta malicia, que alguno de sus integrantes haya pasado alguna vez siquiera, una jornada como funcionario de casilla, contando votos entre actas mal llenadas, representantes de partido nerviosos y ciudadanos que ya quieren irse a dormir.
Entre los perfiles que más comentarios ha generado está el de Pablo Gómez. Viejo militante de la izquierda mexicana, de origen comunista y larga trayectoria parlamentaria. Pero también personaje que, dicen los malpensados, hoy disfruta con singular entusiasmo de los restaurantes fifí y de vinos como el Petrus, cuya botella puede rondar los 100 mil pesos. Nada como el refinamiento para acompañar la lucha de clases.
Así que ojalá la doctora Sheinbaum salga bien librada de esta escaramuza mal gestionada desde el inicio. Veremos si “El Chamuco” logra enmendarle la plana y rescatar algo que la presidenta al menos pueda presumir como reforma electoral.
Porque pensar que los dueños de las muy rentables franquicias políticas como el Partido del Trabajo o el Partido Verde Ecologista de México iban a entregar voluntariamente las escrituras de su negocio electoral… francamente era una ilusión. Esos partidos viven justamente de las reglas que hoy se pretende modificar.
En fin, ya los sesudos comentócratas nos irán aclarando las tripas de este galimatías.
Por otro lado, en el Senado también hubo pólvora política. Resulta que lasenadora Nora Ruvalcaba incendió la tribuna y se lanzó directo a la yugular de latitular de la Fiscalía Anticorrupción de la Fiscalía General de la República, la doctora María de la Luz Mijangos Borja.
Ruvalcaba prácticamente acusó a la fiscal de haber actuado con omisiones en el caso Next Energy, y advirtió que resultaría inconcebible que su nombre pudiera siquiera considerarse para suceder a David Colmenares en la titularidad de la Auditoría Superior de la Federación.
No es un cargo menor. La ASF es la instancia encargada de revisar el uso del presupuesto federal, que en los últimos años supera los 9 billones de pesos anuales.
Pero la polémica alrededor de Mijangos no es nueva. Desde su designación como fiscal anticorrupción fue impugnada por la asociación civil Derechos Humanos y Litigio Estratégico Mexicano, que presentó un recurso judicial contra su nombramiento. El recurso fue admitido por un juez, lo que ya desde entonces colocaba su llegada al cargo bajo cuestionamiento.
En términos de resultados, tampoco se recuerdan casos verdaderamente trascendentes derivados de la actuación de la fiscalía anticorrupción. Más bien algunas polémicas y expedientes cerrados sin mayor consecuencia. Entre ellos, el carpetazo al caso de la famosa “Casa Blanca” vinculada a Angélica Rivera durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
De ahí en más, varios procesos judiciales iniciados por la Fiscalía encabezada por Alejandro Gertz Manero han terminado en el limbo judicial o han sido desechados por falta de pruebas o fallas procesales.
La cercanía política de Mijangos con el presidente emérito Andrés Manuel López Obrador es además conocida desde hace más de una década, cuando López Obrador era jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal y ella ocupaba la titularidad de la Contaduría Mayor de Hacienda de la Asamblea Legislativa.
Además, es esposa del jurista Jaime Cárdenas Gracia, también cercano al movimiento obradorista.
Hasta antier, la doctora Mijangos figuraba entre los tres perfiles con mayores probabilidades de integrar la terna final para la Auditoría Superior. Sin embargo, poco antes de que la senadora Ruvalcaba subiera a tribuna trascendió que había sido vista en San Lázaro presentando su declinación o renuncia a participar en el proceso.
Quienes conocen el estilo de la senadora aseguran que Ruvalcaba no suele moverse sin antes tocar base. Y se comenta en corrillos políticos que este asunto apenas comienza.
Porque, concatenado con otros temas, incluido el ruido político reciente en Nuevo León, algunos sugieren que podría empezar a desenredarse una hebra incómoda relacionada con los manejos de Marko Cortés.
Y es que hay quienes aseguran que donde realmente se inflaron los montos fue en Aguascalientes. Curiosamente, también se dice que quien menos se habría beneficiado de esos esquemas fue quien en ese momento era alcaldesa y hoy gobierna el estado.
Algunos lo describen como el derecho de piso político que Marko cobraba para definir candidaturas.
Ojalá se dé claridad al manejo de los recursos públicos. Y si hubo mal uso del erario, que se castigue. De cualquier color.
Porque tampoco hay que olvidar el escándalo de Seguridad Alimentaria Mexicana, donde la propia Auditoría Superior ha documentado irregularidades superiores a los 15 mil millones de pesos y que, hasta ahora, sigue durmiendo el sueño de los justos.
Si no somos capaces de desterrar la corrupción sistémica de nuestra vida pública, difícilmente podremos avanzar como nación.
Para cerrar, un comentario breve sobre la inmovilidad del transporte público en la capital de Aguascalientes.
Es un tema profundo que merece análisis aparte. Pero digámoslo rápido, los síntomas del desgaste en el equipo encabezado por Ricardo Serranoson cada vez más evidentes.
Se comenta quela gobernadora Teresa Jiménez incluso ofreció la dirección de Movilidad a un perfil panista de su confianza. Pero el interesado prefirió no aceptar. Tal vez por prudencia política… o quizá para no cargar con el muerto de un sistema que, de no corregirse pronto, seguirá profundizando su deterioro.
En fin.
Aquí dejo esta roca.
Empújela usted.
Yo vuelvo. Como siempre