Martes de tianguis

Desde el Lunar Azul

Buen martes, en este marzo que alterna ventarrones y calenturas políticas. Porque no hay plazo que no se cumpla ni informe que no se produzca, ayer el fiscal 4.0 rindió el primero de nueve informes prometidos. El escenario, mezcla de antro conceptual, gala televisiva y convención de superhéroes versión Región 5. Más luces que datos; más escenografía que sustancia.

Se agradece la intención de comunicar. Pero cuando el envoltorio supera al contenido, el mensaje se diluye. Nos recordó aquellas presentaciones municipales con pirotecnia incluida, donde la narrativa parecía diseñada para distraer de lo esencial. El combate a la impunidad no necesita cosplay de “Hombres de Negro”, necesita resultados verificables.

Porque los datos duros importan. Según el INEGI, Aguascalientes cerró 2023 con una tasa de 8.2 homicidios por cada 100 mil habitantes, por debajo del promedio nacional (24.9), sí; pero con un incremento sostenido en delitos de alto impacto como narcomenudeo y violencia familiar. El Secretariado Ejecutivo reporta que en 2025 las carpetas por delitos contra la familia superaron las tres mil. Eso no se resuelve con pantallas LED.

Ánimo, señor fiscal. Se reconoce el esfuerzo por marcar diferencia respecto a sus antecesores. Pero el reto no es estético, es estructural, judicialización efectiva, reducción de rezago en carpetas, y coordinación real con policías municipales. Y, por favor, atienda al ciudadano común como al ingeniero “mosco”, al comerciante, al que hace fila sin escolta, que no entiende de “juats” ni de protocolos VIP.

Mientras tanto, los panuchos locales andan en modo casting. Todos quieren ser el ungido o la ungida de doña Tere, para el ayuntamiento capital. Invierten en espectaculares, columnas, encuestas milagro. Mucha pauta; poca calle.

La ciudad real, esa que no sale en los reels, es menos complaciente. Cada semana se suman mas colonias, sin agua regular. Calles que ya no presumen la escoba de platino. Baches que florecen más rápido que las candidaturas. El modelo MIAA, presentado como solución histórica tras la salida de Veolia, fue una apuesta políticamente audaz. Pero como enseñan los manuales de administración pública, la estrategia es un commodity; la implementación es un arte.

A un año de operación formal, las quejas por suministro intermitente y facturación opaca persisten. No lo digo yo, basta revisar los reportes ciudadanos y las sesiones del Cabildo. Cuando se deja la operación en manos de funcionarios que responden más al cálculo político que al usuario final, el diseño se contamina.

El alcalde ( en su segundo periodo) apuesta por likes y rankings. Y sí, hay casas encuestadoras que lo colocan bien evaluado. Pero también es cierto que el INEGI, en su Encuesta Nacional de Seguridad Urbana, ha mostrado variaciones en la percepción de inseguridad en la capital, que ronda el 40%. Gobernar no es administrar métricas digitales, es resolver fricciones cotidianas.

Y no, nadie desea que le vaya mal. Pero la burocracia municipal está más ocupada en censar simpatías y repartir pasquines azules que en resolver reportes. Empleados presionados para “caminar territorio” con camiseta partidista. Jefes que presumen cercanía con “TJ” como si eso sustituyera eficiencia. El desgaste interno es real. Y el ciudadano lo percibe.

 

Del otro lado del tablero, el morenismo local ensaya alquimias. El representante de Marcelo Ebrard, el mismo al que el presidente llamó alguna vez “el Sr. vestido de mujer”, ahora asoma como aspirante a la gubernatura en uno de los estados más conservadores del país.

Según el INEGI, 5.1% de la población mexicana se identifica como parte de la diversidad sexual. En Aguascalientes, el peso electoral de ese segmento es significativo pero minoritario frente a un electorado donde más del 90% se declara católico. El péndulo progresista que en 2018 arrasó hoy enfrenta desgaste nacional, Morena ganó la Presidencia en 2024, sí, pero perdió terreno urbano en varios estados del Bajío.

La pregunta no es identitaria; es estratégica. ¿Es este el perfil que suma en un estado donde el empresariado y el llamado “poder real” ya miran con recelo al guinda? ¿O estamos ante una jugada cruzada donde algunos azules ven con simpatía una candidatura que fracture al adversario?

Y otra pregunta ( sin ánimo de ofender a los del moño colorado) ¿de dónde sale el presupuesto para posicionamientos mediáticos súbitos, incluso en espacios tradicionalmente afines al PAN? Es pregunta, nada más.

Porque si algo cansa a la ciudadanía es este cachondeo permanente por el poder. Nacional y local. Mientras unos y otros juegan a la alquimia electoral rumbo a 2027, la economía estatal depende en 30% de la industria automotriz, con Nissan como ancla histórica. Cualquier turbulencia externa, aranceles, nearshoring fallido, desaceleración en EE.UU. nos pega directo.

Menos casting. Más gobierno. Menos narrativa épica. Más resultados medibles.

Aquí dejo esta roca.
Empújela usted.
Yo vuelvo. Como siempre.

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