La Administración del Presidente Donald Trump aseguró ayer que la discriminación a favor de las paraestatales en el sector energético mexicano así como el deterioro del clima de inversión en México son dos problemas que buscará resolver durante la próxima revisión del tratado comercial regional (T-MEC).
Al dar a conocer su agenda para 2026, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, en inglés) señaló que, al igual que con Canadá, la Administración estadounidense negociará con firmeza frente a México para resolver los problemas detectados, que incluyen, además, la laxa protección laboral en México.
"El T-MEC fue un paso importante para reequilibrar nuestras relaciones económicas con México y Canadá, pero muchos problemas requieren solución", dijo la USTR sobre sus planes para implementar este año.
"México ha adoptado una serie de medidas preferenciales para beneficiar a sus grandes compañías nacionales en sus sectores energético y minero, en particular en lo que se refiere al petróleo, el gas y la electricidad, en detrimento de los inversionistas estadounidenses", expuso en el documento de 280 páginas.
La USTR recordó que desde 2022, el Gobierno de EU inició una disputa en el marco del T-MEC contra diversas medidas tomadas en el sector energético mexicano a favor de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex), un asunto que continúa en consultas sin emplazarse a un panel.
Desde finales de 2025, diversos legisladores estadounidenses y las más importantes organizaciones del sector energético estadounidense -tanto de energías fósiles como de energías limpias- han llamado a la Administración Trump a la activación del panel de solución de disputas, ante el largo tiempo sin solución.
Pero en su agenda publicada ayer, la USTR cita sin embargo un problema aún más amplio relativo al deterioro del clima de inversión en México, algo que empresas estadounidenses de varios sectores denunciaron a finales de 2025.
"México ha socavado su clima general de inversión", advirtió la USTR sobre el tema que abordarán en la revisión del T-MEC, aunque no ofreció detalles sobre el tipo de medidas que contemplarían.
Además de las tradicionales quejas de la Administración Trump respecto a los déficits en la balanza comercial con México y Canadá, la USTR sin embargo destacó como otro "problema" que impacta al final también en EU: la falta de aplicación de las leyes laborales en México.
"La inadecuada legislación laboral mexicana y las laxas protección que dicha legislación otorga siguen perjudicando a los trabajadores estadounidenses", indicó en su agenda dada a conocer por el USTR.
En referencia a ambos países socios, México y Canadá, la Administración Trump hizo énfasis en que buscarán analizar las inversiones en la región de países que no manejan una economía de mercado -refiriéndose a China- pero aseguraron que en este y otro tema actuarían con firmeza.
"La USTR negociará con firmeza para resolver los problemas identificados a través de la Revisión Conjunta y recomendará la renovación solo si se puede lograr dicha resolución", apuntó la agenda de la dependencia.
Negociado durante la primera Administración Trump y vigente desde 2020, el T-MEC tiene como fecha de expiración actual el año 2036; este año, los Gobiernos de México, EU y Canadá deberán hacer una revisión del funcionamiento del acuerdo y expresar si extienden la vigencia del acuerdo hasta 2042.