Aguascalientes, AGS; El obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, puso en duda los efectos del aumento al salario mínimo y advirtió que este tipo de determinaciones deben revisarse de manera integral, tomando en cuenta tanto a los trabajadores como a las micro y pequeñas empresas.Durante su homilía dominical, el prelado reconoció que el incremento salarial se presenta como una acción en beneficio de la clase trabajadora; no obstante, planteó la necesidad de analizar si realmente mejora su poder de compra o si, por el contrario, genera costos indirectos que terminan encareciendo la vida de empleados y empleadores.“Las decisiones económicas, como el incremento del salario mínimo que supuestamente beneficia al trabajador, deben evaluarse a la luz del bien integral. Preguntémonos sinceramente si esas decisiones fortalecen al trabajador sin asfixiar a las pequeñas empresas, si promueven desarrollo sostenible y no sólo producen mayor carga fiscal indirecta”, expresó.El obispo agregó que, aunque muchos trabajadores celebraron el ajuste salarial, al momento de comprar bienes y servicios perciben que el dinero rinde menos que antes, lo que dijo mantiene abierto el debate sobre los efectos reales de la medida en la economía familiar.