La también cantante ya se había referido a estas críticas antes, meses posteriores a la muerte de su padre el 22 de julio del año pasado
Kelly Osbourne experimentó un claroscuro de emociones el fin de semana durante la gala de los Brit Awards, al que acudió a un homenaje para su fallecido padre, Ozzy Osbourne, pero que terminó en críticas por su extrema delgadez.
"Hay una crueldad especial en dañar a alguien que claramente está pasando por algo", publicó Kelly en su historia de Instagram después de la entrega de premios británica.
"Patearme cuando estoy en el suelo, dudar de mi dolor, difundir mis dificultades como chismes y darme la espalda cuando más necesito apoyo y amor. Nada de esto demuestra fuerza; sólo revela una profunda falta de compasión y carácter. Estoy pasando por el momento más difícil de mi vida. Ni siquiera debería tener que defenderme. ¡Pero no me quedaré aquí sentada y permitiré que me deshumanicen de esa manera!", agregó.
El llamado "Príncipe de las Tinieblas" recibió un reconocimiento póstumo a la trayectoria en los premios británicos, y fue Kelly y su madre, Sharon, quienes recibieron el galardón la noche del sábado.
La también cantante ya se había referido a estas críticas antes, meses posteriores a la muerte de su padre el 22 de julio del año pasado.
"A la gente que sigue pensando que es graciosa y mala escribiendo comentarios como '¿Estás enferma?' o 'Deja de tomar Ozempic, no te ves bien'. Mi papá acaba de morir, y estoy haciendo lo mejor que puedo, y lo único por lo que vivo ahora mismo es mi familia", dijo Kelly en un video en redes sociales que luego borró a finales del año pasado.