El ataque de gran envergadura que emprendieron Estados Unidos e Israel contra Irán amenaza con detonar un conflicto regional más amplio.Tras el bombardeo a su territorio, Irán respondió con oleadas de misiles contra Israel. Los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin y Kuwait -todos ellos sede de bases militares estadounidenses- dijeron que fueron atacados, al igual que Jordania y Arabia Saudí.La respuesta iraní fue más amplia que la de la guerra de 12 días en junio pasado; en esa ocasión, Teherán disparó misiles sólo contra Israel y una base estadounidense en Qatar.Arabia Saudí dijo que hubo "ataques iraníes flagrantes y cobardes" en su capital Riad, y en la provincia oriental rica en petróleo del país, mientras los servicios de emergencia de Bahréin respondieron a una explosión en una torre residencial en la capital, Manama.El aeropuerto internacional de Dubai y su emblemático hotel Burj Al Arab sufrieron daños, y dos personas murieron en Abu Dhabi.Los combates paralizaron el transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz, la vía por la que pasa una quinta parte del suministro mundial de petróleo.Los países de la región cerraron su espacio aéreo y tres de los aeropuertos clave que conectan Europa, África y Occidente con Asia detuvieron sus operaciones, dejando a cientos de miles de viajeros varados.El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, advirtió que Medio Oriente se aboca a una "serie de acontecimientos que nadie puede controlar".