Cada primavera, Japón se cubre de rosa con la floración del sakura, un fenómeno que simboliza la belleza y lo efímero de la vida. Entre marzo y mayo, parques y ciudades como Tokio se llenan de celebraciones y paisajes únicos que marcan el inicio de la primavera.
¿Cómo celebrar la floración de los cerezos en Japón?
Cuando los pétalos brotan como nubes sobre las ramas, la gente se vuelca a las calles y parques para admirarlos. Entre los planes más recurrentes en esos días están los pícnics y festivales en diversos parques, como el del castillo de Osaka, que tiene unos 3,000 cerezos e iluminación nocturna para sumar belleza a la visita. También está el Festival del Cerezo en Flor de Tsuruoka, a unas tres horas en tren bala desde Tokio; y el Festival del Cerezo en Flor de Goryokaku, donde conviven cerezos plantados hace unos 100 años, al norte de Japón.
Pero si estás en la capital nipona, los puntos recurrentes para dejarte cautivar son Nakameguro, que suma un canal tranquilo y diversas tiendas; los Jardines Rikugien, construidos en 1700, y donde se aprecian cerezos llorones; alrededor del río Sumida, donde flanquean los cerezos por un bulevar de un kilómetro, y en el parque Ueno, que concentra diversos museos y una calle principal que se viste de belleza rosa.
Toma en cuenta que la fiebre de los cerezos de Japón se extiende a otros espacios, así que puedes saborear bebidas de sakura, comprar productos alusivos a la temporada e incluso disfrutar de instalaciones de este color particular. ¿Te gustaría vivirlo de primera mano?