No siempre le vas a caer bien a los demás, hay personas que te van a “odiar” con solo verte y que no van a entender tu personalidad, humor o estilo, pero, aunque no es el fin del mundo si tus compañeros de trabajo no te quieren, ser agradable (o al menos parecerlo) puede darte muchas ventajas, como ayudar a que te den un aumento en el trabajo o para que puedas trabajar bien en equipo.
Cuando eres niño, le puedes caer bien a alguien simplemente porque les gustan las mismas caricaturas y juegos, pero al convertirte en adulto todo es un poco más difícil, esto es porque nos volvemos más complicados y selectivos con la edad, y comenzamos a poner más atención en las cosas que nos molestan de otros (hay cualidades que te hacen menos agradable), que puede ser algo tan básico como que sus zapatos son feos o que su risa es muy estruendosa.
La buena noticia es que todo es un juego de psicología y hay algunos trucos que pueden ayudar a cualquier persona a caerle bien a los demás y a causar una buena impresión al conocer personas nuevas, que aplica para los compañeros de trabajo en la oficina a la que acabas de entrar, o cuando vas a cenar con tus suegros por primera vez.
Caer bien es el primer paso para crear relaciones (lo dicen varios estudios científicos), y eso es importante para la felicidad, el bienestar e incluso para hacer un poco de networking y poder crecer en el mundo laboral.
Un experto en comportamiento del FBI, llamado Robin Dreeke (quien fue la cabeza del Behavioral Analysis Program del FBI), encontró la fórmula para lograrlo. Dreeke escribió el libro “Its Not All About Me: The Top Ten Techniques for Building Quick Rapport with Anyone”, y ahí explica lo que ha aprendido sobre el comportamiento humano, y lo que podemos hacer para que los demás nos acepten, nos consideren agradables y les caigamos bien siempre.
¿Cómo caer bien a los demás?
Busca las opiniones de los demás, sin juzgar
Dreeke reveló en su libro que “la estrategia número uno es la validación sin prejuicios. Busca los pensamientos y opiniones de otra persona sin juzgarlos. Las personas no quieren ser juzgadas por ningún pensamiento u opinión que tengan o por ninguna acción que tomen. No significa que estés de acuerdo con alguien. La validación es tomarse el tiempo para comprender cuáles son sus necesidades, deseos, sueños y aspiraciones”.
Se trata de mantener la mente abierta, escuchar y no juzgar lo que escuchas, sino intentar entender al otro y de dónde viene su postura. Los estudios muestran que las personas sienten placer cuando hablan de ellas mismas y puedes usar eso a tu favor.
Deja tu ego de lado
Esto se refiere a no poner tus propias necesidades, opiniones y sentimientos antes que los de los demás, no intentar tomar el control siempre y convertir cada situación en algo que gira a tu alrededor. Debes permitir que los demás también tengan sus momentos y se sientan vistos, escuchados y validados, además de que es importante que celebres sus logros y no los tomes como si fueran tuyos.
Además, la neurociencia dice que, cuando las personas sienten que alguien lo contradice, eso hace que sus cerebros se preparen para pelear, y eso no es ideal para las relaciones.
Escucha sin interrumpir
No se trata de hacer como que escuchas mientras esperas un hueco para hablar sobre lo que tú quieres, debes ser atento, realmente entender lo que la otra persona te está diciendo y darle tiempo para decir y explicar lo que quiere, respondiendo de acuerdo a lo que se dijo en la conversación y nunca de manera agresiva u hostil.
Un estudio encontró que, cuando le dices a una persona que te cuente más sobre un tema, eso te hace más agradable y hasta aumenta sus ganas de ayudarte y estar cerca de ti.
Cuida tu lenguaje corporal
Las personas no solo escuchan lo que dicen, también observan cómo te mueves, cómo te comportas y cuál es tu postura, porque todo eso también dice mucho de ti y te ayuda a crear una imagen, que puede ser positiva o negativa.
El lenguaje corporal puede hacer que parezcas inalcanzable, cerrado o incluso hostil, o todo lo contrario. Sonreír, hacer contacto visual, estar relajado y pararte con seguridad son cosas que pueden jugar a tu favor, y que pueden hacer que la jente se sienta bien cuando está cerca de ti.
Muestra interés en aprender sobre ellos
A las personas les gusta hablar sobre si mismas, en especial cuando se trata de compartir cuáles son sus metas, sus prioridades y su visión del mundo. Cuando permites que hablen sobre todo eso y demuestras interés en el tema (sin sacar el teléfono para distraerte, interrumpir o sin dejar de poner atención), entonces permites que se sientan validadas, y que las posibilidades de que confíen en ti o que quieran pasar más tempo contigo seran más altas.
Tienes que hacer las preguntas correctas
Una buena forma de mostrar interés es haciendo preguntas sobre la vida de alguien, pero el tipo de preguntas es importante. No preguntes cuánto ganan, cuántos coches tienen o qué tantas vacaciones de lujo toman, debes tocar temas más humanos, desde el tipo de películas que les gusta ver, hasta cuáles son sus recuerdos favoritos de la infancia.
También debes pedir consejos, ya que los estudios han demostrado que, aunque no lo parezca, pedir consejos es una buena forma de tener influencia sobre los demás, además de que es un buen enfoque que te ayuda a ser más persuasivo.
Ayuda a que se sientan relajados
Dreeke dice que las personas que no te conocen se sienten más relajadas cuando creen que no vas a quedarte mucho tiempo (porque, de lo contrario, puede aumentar el miedo y la presión por seguir conversando y no quedarse sin algo que decir), así que puedes preguntar si es un buen momento o decir que tienes que irte pronto (porque nadie quiere sentirse atrapado).
Debes hacer todo lo posible por parecer tranquilo y relajado, de lo contrario puedes hacer que la otra persona termine más estresada y quiera salir huyendo. Y también es importante que leas las señales, para saber si debes o no acercarte a alguien.
Usa las pausas
De acuerdo con Medium, los expertos del FBI también han hablado sobre la importancia de usar las pausas a tu favor, para ganarte a las personas y para ser mejor en las conversaciones. Cuando estás conversando, usa pequeñas pausas estratégicas para alentar a la otra persona a hablar y presentar sus propios puntos de vista, que es algo que a todas las personas les gusta hacer.
Apóyate del mirroring
No se trata de copiar a la otra persona, sino de imitar algunos de sus movimientos o parafrasear algunas de las cosas que dicen, con el fin de que mantengan el interés. Cuando haces eso, no solo demuestras que estás escuchando, sino también que estás entendiendo y quieres saber más.
Según Medium, los expertos dicen que “al repetir lo que dicen las personas, se activa este instinto de reflejo y la otra persona inevitablemente profundizará en lo que se acaba de decir y mantendrá el proceso de conexión”.