Christian Chávez, integrante de RBD, habló sobre uno de los periodos más complejos de su vida tras el reencuentro de la agrupación. En una entrevista exclusiva para el programa Ventaneando, Chávez compartió detalles de lo que ha sido uno de los períodos más complejos de su vida: una recaída en el consumo de sustancias al término de los compromisos profesionales con RBD.
Pero su relato va más allá de la confesión. El artista explicó las razones que lo llevaron a buscar refugio en las drogas, el proceso de rehabilitación que emprendió y cómo las heridas de la infancia y la discriminación siguen pesando en su salud mental.
También abordó las críticas que recibió recientemente durante los conciertos en Brasil por su apariencia física, aclarando que detrás de los comentarios hay un padecimiento real que muchos desconocen: la colitis nerviosa.
Christian Chávez vivió uno de los momentos profesionales más altos de su carrera con el regreso de RBD a los escenarios. Sin embargo, el final de esa etapa trajo consigo una realidad que no estaba preparado para enfrentar.
El cantante explicó que, una vez que concluyeron los compromisos con la agrupación, se encontró con un vacío emocional que intentó llenar de la manera equivocada. Fue entonces cuando experimentó una recaída en el consumo de sustancias, un tropiezo que, aunque doloroso, hoy reconoce como parte de su proceso de recuperación.
Lo que distingue a esta experiencia de otras anteriores es que, a pesar de la gravedad del momento, los pensamientos suicidas no aparecieron. Chávez aclaró que este es un tema que trabajó a fondo en el pasado y que, aunque la vida le presentó un nuevo desafío, ya contaba con herramientas para no caer en ese abismo.
Cuando Christian Chávez se dio cuenta de que algo no funcionaba bien en su vida, tomó una decisión que describe como la mejor inversión que ha hecho: internarse voluntariamente en un centro de rehabilitación.
El lugar que eligió fue Passages, una clínica especializada ubicada en Malibú, California. Allí, el cantante no solo buscó dejar las sustancias, sino entender qué lo llevaba a necesitar “desconectarse del mundo” una y otra vez.
Chávez celebra un año y 11 meses de sobriedad. Durante este tiempo ha comprendido una lección fundamental: la recuperación no es un camino recto. Las recaídas pueden ocurrir y no significan un fracaso definitivo, sino una oportunidad para seguir aprendiendo y sanando.
El artista enfatizó que el proceso de sanación requiere paciencia y que cada persona lleva su propio ritmo. Lo importante, dijo, es no rendirse y seguir buscando ayuda cuando se necesita.