Ante la declaratoria de inconstitucionalidad sobre los aranceles aplicados por el Gobierno de Donald Trump por seguridad nacional, de manera inmediata deben dejar de ser cobrados en territorio estadounidense y además se prevé la retribución de lo recaudado en más de un año, de acuerdo con Luis Pérez de Acha, experto en derecho fiscal, administrativo y constitucional.
En entrevista, el especialista señaló que tras la resolución de inconstitucionalidad de los aranceles aplicados por el argumento de seguridad nacional, el Gobierno tendrá que obedecer la medida para no caer en desacato.
"La declaratoria de inconstitucionalidad es inmediata y por lo tanto el Gobierno de Estados Unidos debe inaplicar los aranceles ya, por un lado, hacia el pasado debe devolver los aranceles ya cobrados, eso no es duda.
"La sentencia ya produce efecto y tiene que devolverse lo pagado, y al presente y futuro los aranceles no pueden ser cobrados por el Gobierno de Estados Unidos", explicó el litigante.
Debido a que la orden prácticamente señala que los aranceles van contra lo dicho por la Constitución de Estados Unidos, para Pérez de Acha, el impacto político para Trump de no acatar la medida sería peor, por lo que la mejor alternativa es buscar otro argumento para el cobro de aranceles.
"El costo político sería gravísimo para Trump, el económico ya lo tienen medido", afirmó el socio del despacho Pérez de Acha e Ibarra de Rueda.
Agregó que el Gobierno de Trump ya tenía vista la posibilidad de que se declararan inconstitucionales y un plan B de alternativas para lograr sus objetivos.
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy que ordenará un nuevo arancel global de 10 por ciento sobre los ya impuestos bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974.
Cabe recordar que al inicio de la Administración Trump la primera ronda de aranceles anunciados fue de 25 por ciento a México y Canadá, bajo el argumento de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
Si bien la tasa efectiva se redujo por contenidos T-MEC, la realidad es que a la fecha el arancel seguía vigente y pagada por los importadores estadounidenses, la medida tendrá beneficios sobre el comercio mexicano, consideró Pérez de Acha.