La tendencia therian: entre tribu digital y salud mental

¿Lo dije o lo pensé?

De pronto mis redes sociales se han inundado de una nueva tendencia conocida como “Therian”. TikTok se llenó de chavitos (y no tan chavitos) corriendo en cuatro patas, usando máscaras de zorro o lobo. Para unos es algo tierno, para otros algo preocupante y para muchos, buen material para memes. Me pregunté: ¿es solo un juego de roles, un reto de moda… o una verdadera enfermedad mental?

Siendo esto algo nuevo para mí,me dio curiosidad conocer el significado del término.En resumen, encontré que viene de teriantropía, un compuesto de raíces griegas: th?rion (bestia o animal salvaje) + anthr?pos (humano). En castellano la idea sería algo como “animal-humano” o “persona-bestia” y suele referirse a personas que sienten una identificación interna (psicológica o espiritual) con un animal no humano. Por lo tanto, entiendo que no solo es ponerse un disfraz, sino que esto describe cómo se percibe por dentro, aunque la persona sepa perfectamente que su cuerpo es humano.

Con las redes sociales inundadas de esefenómeno veo que, hasta en Aguascalientes ya tendremos una convivencia de therians el próximo domingo. Me pregunto, ¿de cuándo acá hay therians en nuestra ciudad? En mi caso nunca he visto uno en persona… ¿o en animal? Luegopensé que esto essolo un juego, algo tipofurry, cosplay o simple performance. Hay therians que usan atuendos (colas, orejas, máscaras) y juegan el papel; otros no usan nada y dicen que lo viven como algún rasgo, instinto o etiqueta íntima. Y también está quien lo toma como estética y para sentir pertenencia a algo. Eso, por sí mismo, no lo veo como una patología o un problema social (mientras no se lo impongan a los demás),solo es juventud buscando tribu y lenguaje.

Por otro lado, está la salud mental. La psiquiatría describe algo rarísimo llamado zoantropía clínica, lo que se refiere a casos en los que alguien tiene una creencia delirante de que se está convirtiendo en un animal y actúa en consecuencia, generalmente asociado a psicosis u otros trastornos. Ahí hay pérdida de la realidad, sufrimiento y riesgo real, en la salud del paciente y de su entorno.

Por tanto, ser therian no equivale automáticamente a un diagnóstico. Hay que distinguir entre la rara aparición de algún caso dezoantropía clínica ylos grupos de therians que están en alguna dinámica temporal de roles de animales.Si el tema se queda en juego, expresión, comunidad y creatividad, y no daña escuela, familia, salud, higiene, etcétera, probablemente hablamos deperformance social. Pero si aparece una convicción rígida de transformación física, alucinaciones, aislamiento extremo, autolesioneso un sufrimiento que ya domina la vida, lo sensato no es pelearse por etiquetas: es buscarle ayuda profesional.

Finalmente, muchas personas están intentando nombrar lo que sienten y encajar en un mundo confuso y desafiante. A veces la respuesta sale en forma de lobo, gato o cuervo. Y antes de gritar “locura” o “moda tonta”, conviene preguntar: ¿qué necesidad está cubriendo esto? Pertenencia, control, juego, identidad, refugio. En este caso, como en tantos otros, el juicio casi siempre sobra.

 

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