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San Luis Potosí envejece… sin protección

El envejecimiento poblacional en San Luis Potosí avanza más rápido que la capacidad institucional para atenderlo.

San Luis Potosí está cambiando de rostro. En apenas dos décadas, la edad promedio de la población pasó de 21 años en el año 2000 a 29 en 2020. Hoy, 361 mil potosinas y potosinos tienen más de 60 años, y las proyecciones indican que para 2035 serán 540 mil. El estado está envejeciendo a pasos acelerados, pero la infraestructura, los servicios médicos y los protocolos de seguridad no avanzan al mismo ritmo.   En 10 años, aumentó un 12% la población adulta mayor en SLP La población de personas adultas mayores en San Luis Potosí continúa su crecimiento demográfico, consolidándose como uno de los sectores poblacionales con mayor dinamismo en el estado. Hasta 2020, el último censo de población realizado, 361 mil 599 personas de 60 años o más habitan en la entidad, lo que representa alrededor del 12.8% de la población total, según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El envejecimiento poblacional en San Luis Potosí ha sido constante. En los últimos años se han registrado incrementos sostenidos. En 2010, la población de adultos mayores era de aproximadamente 257 mil 976 personas, cerca del 10.1% del total estatal, para 2020, esa cifra aumentó a 361 mil 599 adultos mayores, es decir, 12.8% de la población. Este crecimiento representa un aumento de más del 12% en una década (2010–2020), reflejando una tendencia al envejecimiento que acompaña a la mayoría de las entidades del país.   Proyecciones demográficas hacia el futuro Diversas proyecciones demográficas señalan que esta tendencia continuará acelerándose en los próximos años. Para 2030, se estima que los adultos mayores representarán alrededor del 15% de la población estatal. Para 2040, esa proporción podría ascender a 18.6%. Para 2050, podría superar el 22% del total de habitantes. Además, estimaciones demográficas más amplias sugieren que para finales de 2025, la cantidad total de adultos mayores podría alcanzar cerca de 395 mil personas si se considera la tendencia actual, y a largo plazo se proyecta que esa cifra podría superar el millón de habitantes para 2070 en la entidad potosina.    Número de asilos limitados  Las cifras son contundentes. En toda la entidad existen únicamente 14 asilos registrados ante el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam). Sin embargo, solo en la zona metropolitana se tienen detectados 18 centros que operan como asilos, y de ellos únicamente uno cuenta con visto bueno oficial y cumple con los requisitos establecidos. Esto significa que 17 operan sin validación completa. Si a nivel estatal hay 14 registrados y solo en la zona metropolitana existen 18 identificados, al menos cuatro estarían fuera del padrón oficial. En términos prácticos, más del 94% de los asilos detectados en la zona metropolitana no cuentan con autorización plena, lo que coloca en situación de riesgo a decenas, o incluso ciento, de adultos mayores.   Clausuras por maltratos; carencias de geriatras Las recientes clausuras lo confirman. En 2025 fue cerrado el asilo Santa Sofía tras denuncias por maltrato y condiciones insalubres. En febrero de 2026, “La Aldea de los Abuelos A.C.” fue clausurado y 22 personas adultas mayores fueron rescatadas por autoridades sanitarias y de protección civil. Los hallazgos; encierro, omisiones graves, insalubridad y riesgos estructurales. No son casos aislados; son síntomas de un sistema rebasado. A ello se suma el déficit médico. En San Luis Potosí hay apenas 13 geriatras certificados para atender a 361 mil adultos mayores, un especialista por cada 27 mil 800 personas. Una proporción alarmante para un sector que enfrenta enfermedades crónicas, dependencia funcional y necesidades específicas de atención.   En SLP 4 de cada 10 adultos mayores viven en pobreza El panorama social tampoco es alentador. Cuatro de cada diez adultos mayores viven en pobreza. Solo el 23% de las mujeres y el 40% de los hombres mayores de 65 años reciben una pensión contributiva. Son además el sector más vulnerable a fraudes, robo de identidad y violencia doméstica. En muchos casos, el abandono ocurre dentro de sus propios hogares. San Luis Potosí tiene una esperanza de vida de 75.5 años. Vivimos más tiempo, pero no necesariamente mejor. La pregunta es inevitable, ¿qué tan olvidado está el sector que más crece en el estado?. Envejecer no debería ser sinónimo de precariedad, improvisación o riesgo. Al contrario, el aumento de la población adulta mayor tendría que asumirse como una oportunidad para diseñar políticas públicas sólidas, crear espacios seguros, fortalecer la atención geriátrica y garantizar supervisión real en los centros de cuidado.   Retos por delante Porque mientras los números avanzan y la preparación no llega, San Luis Potosí corre el riesgo de convertirse en un estado que envejece sin protocolos, sin infraestructura y sin garantías mínimas de dignidad. Y eso no solo es una falla administrativa, es una deuda moral con quienes ya trabajaron toda una vida y merecen que sus últimos años se vivan con respeto, seguridad y calidad. Cabe destacar que el panorama demográfico de San Luis Potosí hacia 2025 muestra un envejecimiento poblacional claro y sostenido, con una proporción creciente de personas mayores de 60 años. Esta tendencia, proyectada a continuar durante las próximas décadas, plantea desafíos importantes en materia de salud, seguridad social, infraestructura y políticas públicas que requieren atención estratégica para garantizar la inclusión y bienestar de esta población en crecimiento.  
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