Durante la semana epidemiológica número 4 de 2026, San Luis Potosí registra un aumento en los casos de trastornos de la conducta alimentaria en comparación con el mismo periodo de 2025, de acuerdo con el más reciente boletín del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Los trastornos Incluyen padecimientos como desnutrición, obesidad, anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, y trastorno por atracón, se caracterizan por alteraciones graves en la conducta alimentaria y una preocupación extrema por el peso y la imagen corporal.Análisis de los casos en San Luis PotosíLos datos oficiales muestran que en lo que va del año se han confirmado 667casos acumulados de transtornos de la nutrición en la entidad, y en la misma semana epidemiológica de 2025, se contabilizaban 706 casos. De los 657 casos acumulados en 2026, 402 corresponden a mujeres y 255 a hombres, esto significa que el 61% de los casos se presenta en mujeres, confirmando la tendencia nacional donde los trastornos alimentarios afectan principalmente al sexo femenino. En comparación con 2025 hubo un decremento absoluto de 49 casos, si bien esto indica una disminución, la tendencia de casos se mantiene constante. De acuerdo con las cifras acumuladas a la semana 4 de 2026, San Luis Potosí se ubica entre las primeras 15 entidades con mayor número de casos registrados en el país, lo que refleja un problema de salud pública que requiere atención prioritaria.¿Qué hacen las autoridades en San Luis Potosí?La Secretaría de Salud de San Luis Potosí implementa diversas acciones como la detección temprana en centros de salud; atención psicológica y psiquiátrica especializada; referencia a segundo nivel de atención en casos graves; campañas de prevención en escuelas; promoción de salud mental y alimentación saludable; capacitación a personal médico para diagnóstico oportuno. Además, se trabaja en coordinación con el sector educativo para identificar casos en adolescentes, grupo considerado de mayor riesgo.Recomendaciones a la poblaciónEspecialistas recomiendan vigilar cambios bruscos de peso; detectar conductas como restricción extrema de alimentos o atracones; buscar atención médica ante señales de alarma; evitar la estigmatización; promover una imagen corporal saludable; fomentar comunicación abierta en el hogar; la detección temprana es clave para evitar complicaciones físicas y emocionales.La Secretaría de Salud indica que algunas señales de alerta para detectar los trastornos de conducta alimentaria ocurren, son la ansiedad relacionada con una preocupación excesiva por el peso corporal o el aspecto físico. También el Consumo excesivo de alimentos seguido de provocación de vómito. El uso de laxantes, dietas exageradas o tambien el abuso excesivo del ejercicio para controlar el peso; finalmente, problemas gastrointestinales y reducción de los niveles de potasio de manera grave así como lesiones en los dientes y en la encía debido a los ácidos del vómito, por lo que detectarse alguna de estas situaciones recomiendan acudir con profesionales de la salud.A pesar de decremento, casos son constantes Si bien hay un decremento de casos a inicios de 2026, los trastornos alimentarios siguen en ascenso en San Luis Potosí; la mayor afectación en mujeres y el aumento cercano al 50% en comparación anual subrayan la necesidad de reforzar las estrategias preventivas y de atención especializada en la entidad.Por ejemplo, durante el 2024, los casos de obesidad en el estado registraron una disminución de 29 por ciento con respecto de las cifras registradas en 2023; en contraste, otros trastornos, como la desnutrición registraron ligeros incrementos de un año a otro, como el caso de la desnutrición severa, que en 2024 acumuló mil 542 casos, 715 de hombres y 827 mujeres, mientras que para el 2023 sumaron mil 518 casos. Mientras que en acumulado de anorexia, bulimia y otros trastornos alimentarios, la entidad potosina registró un total de 83 casos.Estás cifras muestran que los trastornos alimentarios siguen afectando mayoritariamente a mujeres; los casos en 2026 reflejan un comportamiento consistente en todas las categorías; la tendencia apunta a un problema de salud mental y nutricional que continúa en ascenso en la entidad. Las autoridades sanitarias han reiterado la importancia de la detección oportuna, la atención psicológica especializada y la promoción de hábitos saludables para contener el crecimiento de estos padecimientos.