Este 2026 se cumplen 95 años del estreno de Drácula, la icónica película de 1931 que consolidó al vampiro como una figura eterna del cine de terror y marcó el inicio de una era dorada para Universal Pictures. Dirigida por Tod Browning y protagonizada por Bela Lugosi, la cinta adaptó la novela de Bram Stoker, introduciendo al público cinematográfico a la imagen que hoy sigue asociada con el Conde: elegante, enigmático y mortal.
Más allá de los sustos y el suspenso, Drácula revolucionó la industria del cine al establecer convenciones visuales y narrativas que todavía influyen en el género. La interpretación de Lugosi, con su acento húngaro y su porte aristocrático, creó un arquetipo de villano sofisticado que ha inspirado a generaciones de actores y cineastas. La atmósfera gótica, la música dramática y el uso expresionista de luces y sombras sentaron las bases del terror clásico.
A lo largo de casi un siglo, Drácula ha dado lugar a innumerables reinterpretaciones, remakes y homenajes en cine, televisión y literatura. Desde las versiones de Christopher Lee en los años 50 hasta las adaptaciones modernas que mezclan romance y horror, la figura del vampiro sigue fascinando a audiencias de todo el mundo. A 95 años de su estreno, Drácula no solo sigue aterrorizando, sino que celebra un legado que definió la manera en que el cine concibe el miedo, la seducción y la inmortalidad.